Autora de Comerás flores, Lucía Solla Sobral tiene un método casi infalible para elegir sus lecturas: va a la librería y lee la primera frase. Si la forma la atrapa, el libro se viene con ella a casa. “Casi nunca me equivoco”, asegura. En esta entrega de ‘En la biblioteca de…’, la escritora que con su primera novela alcanzó la lista de los libros más vendidos del año repasa los libros que marcaron su vida lectora y escritora. Seguir leyendo
Autora de Comerás flores, Lucía Solla Sobral tiene un método casi infalible para elegir sus lecturas: va a la librería y lee la primera frase. Si la forma la atrapa, el libro se viene con ella a casa. “Casi nunca me equivoco”, asegura. En esta entrega de ‘En la biblioteca de…’, la escritora que con su primera novela alcanzó la lista de los libros más vendidos del año repasa los libros que marcaron su vida lectora y escritora. Seguir leyendo
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En la biblioteca de… Lucía Solla Sobral
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En la biblioteca de… Lucía Solla Sobral
Entre la poesía que la hizo vegana y el libro que guarda como una reliquia, la escritora de uno de los libros más vendidos del año habla de lectura, herencia y oficio
Autora de Comerás flores, Lucía Solla Sobral tiene un método casi infalible para elegir sus lecturas: va a la librería y lee la primera frase. Si la forma la atrapa, el libro se viene con ella a casa. “Casi nunca me equivoco”, asegura. En esta entrega de ‘En la biblioteca de…’, la escritora que con su primera novela alcanzó la lista de los libros más vendidos del año repasa los libros que marcaron su vida lectora y escritora.
Todo ha empezado por La selva en verso, de Gloria Fuertes, el regalo de su hermano que la introdujo en la poesía y que, de paso, la convirtió en vegana. Sigue con Tea Rooms, de Luisa Carnés, una de las autoras “sin sombrero” que la generación del 27 dejó fuera de los libros de texto. Y llega hasta Tengo miedo, torero, de Pedro Lemebel, el libro que le habría gustado escribir a ella.
Hay uno, sin embargo, que no lo prestaría a nadie: las obras selectas de Gómez de la Serna que le regaló su padre poco antes de morir, encontradas por casualidad en una feria de libros antiguos en Pontevedra. Ese ejemplar no está expuesto en su biblioteca. Está guardado. Entre la poesía de Idea Vilariño y el deseo de que su carrera literaria no se quede en un solo título, Solla Sobral habla de lectura, herencia y del oficio de escribir.
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