Raúl Cantizano (Sevilla, 1973) es algo más que un guitarrista de flamenco. Ha acompañado a figuras como Niño de Elche, Rocío Márquez o Tomás de Perrate, pero también a bailaores como María Moreno y Andrés Marín, creadores audiovisuales iconoclastas como Los Voluble y músicos de vanguardia como Llorenç Barber, además de haber formado parte de grupos sui géneris como Frente Abierto (que, partiendo del cante y del doom metal, hacen una cosa que no es exactamente ni lo uno ni lo otro). Precisamente en ese proyecto coincidió con el cantaor Sebastián Cruz (Beas, Huelva, 1977), aunque ambos vienen trabajando juntos intermitentemente desde hace más de 20 años, cuando coincidieron en la Fundación Cristina Heeren, una de las academias de flamenco más prestigiosas de Sevilla.«Ahí se produjo el flechazo», afirma Cruz, un vocalista de corte clásico que encontró «en la inquietud por buscar cosas nuevas» el punto de confluencia con Cantizano, un creador que comenzó en el mundo de las Bellas Artes, llegó tarde al flamenco y no ha llegado a ser nunca muy aceptado por los más puristas del género. Inmediato es su primer disco firmado conjuntamente -en realidad, una casete física aunque también está disponible en streaming- y surgió de modo accidental.«Fue un encargo», explica el guitarrista. «Borja Torres, del sello Lovemonk, quería tener una serie de pistas independientes de flamenco tradicional, editadas y licenciadas por ellos, para mandárselas a distintos artistas de cara a un proyecto discográfico de remezclas». Con esa premisa, el dúo se metió en el estudio sevillano Happy Place, planteó nueve cantes -cada uno de un palo diferente- y grabó de la forma más pura y rápida posible. Cruz tiraba las letras según se le iban ocurriendo, Cantizano le seguía con la guitarra y el máximo de tomas que se permitieron fue tres. En un día grabaron todas las voces y las guitarras, en el segundo registraron las percusiones y palmas de Daniel Suárez y Antonio Molina Choro y al tercero, hicieron las mezclas. Enseguida vieron que ahí había un disco con entidad propia. «Tenía una unidad o un concepto, todas las piezas estaban contando algo que creo que, además, es actual», apunta el guitarrista, «porque retrata la manera de hacer el flamenco que tenemos Sebas y yo de una forma muy fresca y directa que, hasta el momento, estaba omitida en nuestra discografía». Para rematar, el título Inmediato fue la contribución de Aurora, la hija de Cantizano, cuando le pidió que propusiese el primer concepto que se le viniese a la cabeza tras escuchar el disco. De las restricciones autoimpuestas y de la precariedad surgió una obra autónoma con un valor mucho mayor del que los protagonistas habían osado aventurar en un principio.En todo lo que estos dos músicos vienen haciendo desde el principio subyace un modo de impugnar esa polarización entre tradición y vanguardia que parece haberse convertido en cliché dentro del mundo
La Lectura // elmundo
Raúl Cantizano y Sebastián Cruz reivindican el arte jondo ortodoxo en su primer disco, compuesto de nueve cantes de palos distintos grabados de la forma más pura Leer
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