La escritora Margarita García Robayo (Cartagena de Indias, 1980) reedita Primera persona (Anagrama), una colección de textos autobiográficos sobre la maternidad, el hogar y la familia escritos desde 2011, a los que ha añadido dos narraciones recientes.. Seguir leyendo
La escritora Margarita García Robayo (Cartagena de Indias, 1980) reedita Primera persona (Anagrama), una colección de textos autobiográficos sobre la maternidad, el hogar y la familia escritos desde 2011, a los que ha añadido dos narraciones recientes. Seguir leyendo
La escritora Margarita García Robayo (Cartagena de Indias, 1980) reedita Primera persona (Anagrama), una colección de textos autobiográficos sobre la maternidad, el hogar y la familia escritos desde 2011, a los que ha añadido dos narraciones recientes.. Esta nueva edición de Primera persona reúne textos de entre 2011 y 2025. ¿Cómo ha cambiado usted y cómo han cambiado sus textos? Yo he envejecido, lógicamente, lo curioso es que para mí estos textos se mantienen frescos. Buena parte de las situaciones que sirven de foco o excusa para hablar de algo ya no están vigentes, pero sigo reconociéndome en las observaciones que la narradora hace al respecto de ellas. Quizá eso se deba al hecho de que más que observaciones son preguntas. Me reconforta seguir reconociéndome en esa necesidad de preguntarse todo y de buscar formas de expresión que, en lugar de simplificar esas preguntas, las complejicen.. ¿Hay algún texto del pasado que reescribiría con la mirada renovada del presente? Todos, pero no porque no me sienta “representada”, sino porque siempre siento que podría reescribir lo escrito. Lo que pasa es que, en este caso, me parece mucho más interesante exponer el arco: textos de fechas distantes entre sí, narrados en una voz que sube o baja o trastabilla, pero sobre todo insiste. Para mí, parte de la gracia de una antología de años consiste en ver esas contradicciones y reiteraciones en un mismo libro.. Desde hace años se ha dado una explosión de la autoficción. ¿Qué aporta a la literatura la primera persona? Desde que Dante escribió La vida nueva se habla de este registro. Debe ser una moda anacrónica, porque no es ni nuevo ni trendy, más bien al contrario, viene con un glaseado de desprestigio tremendo. Pero más allá de eso a mí me parece interesante el procedimiento que ese término (auto–ficción) propone, y que en general se deja de lado. Si nos quedamos en el “auto” pensaría que el registro se empobrece. Si intentamos usar ese material vivo, inflamable que es el mundo real para construir ficciones (cosa que en mayor y menor medida hace todo escritor), el resultado seguramente mejorará. Y el aporte dependerá de la pericia de cada autor para darle forma a ese procedimiento.. ¿Cuándo supo que los textos que reúne en este libro formaban parte de la misma obra? Nunca supe eso, la verdad. La primera versión de este libro nació de una charla con un amigo editor colombiano a quien respeto mucho, Felipe Gonzales (de editorial Laguna). Él me preguntó si tenía algo nuevo y le dije que no, que estaba dedicada a escribir textos por encargo para revistas literarias. ¿De qué se tratan?, me preguntó (los textos solo habían salido en portugués), y cuando lo pensé me di cuenta de que, más allá del marco o la consigna específica de cada texto, se trataban de lo mismo: de una búsqueda de nosebienqué. Me había ido de mi país hacia poco, supongo que buscaba un lugar en el mundo. En este caso, cuando tuve que releerlos, sacar algunos e incluir nuevo material, me dio la misma sensación, que sin ser muy consciente de ello, siempre entro en la escritura como si necesitara desvelar algo, desmalezar un camino.. ¿Qué libro la convirtió en lectora? El primero que me hizo llorar y maravillarme del efecto “pequeño sacudón” que desde entonces busco en todo lo que leo. Es un mainstream, Alan y Naomi, de Myron Levoy. Tenía seis o siete años cuando lo leí.. ¿Y en escritora? Varios. Quizá el primero que me dio la sensación de que más que leer estaba viendo un mecanismo en funcionamiento y que me moría por replicar fue Las batallas en el desierto, de José Emilio Pacheco. Básicamente por el formato: novelita breve pero profunda, eso que le sale tan bien a los poetas.. ¿Cuál es la mejor crítica que ha recibido? Me pone contenta cuando después de leerme alguien me dice: no sabía si reírme o echarme a llorar.. ¿Y la más extravagante? “Nobody writes ‘shitty’ people quite like her…” , la crítica seguía y era muy buena, pero yo me quedé con esa primera frase y no supe bien cómo tomarla. Al final me gustó (creo). Si un día junto coraje la pondré en una faja. La hizo un librero y crítico inglés llamado Gary Perry.. ¿Qué libro tiene ahora mismo en su mesilla de noche? Tregua, que no paz. De Miriam Toews.. ¿Uno que no lograra terminar? El Ulises de Joyce.. ¿Cuál es la librería más bonita del mundo? La que tiene una sección de niños, así voy con los míos.. ¿Qué canción usaría como autorretrato? Ironic, de Alanis Morissette.. ¿Cuál suena en bucle en su cabeza? Dai Dai.. ¿La película que más veces ha visto? Toy Story.. ¿Un estreno reciente que le encantara? Un poeta.. ¿Cuál fue la última serie que vio del tirón? Los años nuevos.. ¿En qué museo se quedaría a vivir? En ninguno, no soy fan de los museos, perdón.. ¿Tiene algún placer culpable en materia cultural? No consumo “alta cultura” porque tampoco tengo una formación que me haya dado alguna competencia útil para disfrutarla. Luego, casi todos mis consumos culturales son los que el placer más intuitivo me dicta (es decir, esos que podrían dar culpa). Quizá en algún momento me dio vergüenza que me gustara tanto alguna canción de Gloria Trevi, por ejemplo, pero ya no. Los años, por suerte, licúan esa culpa.. ¿Qué trabajo no aceptaría jamás? Cualquiera en el que tuviera que simular amabilidad a diario.. ¿Cuál es su acontecimiento histórico favorito? La despenalización del aborto.. ¿Qué está socialmente sobrevalorado? Saludar.. De no haberse dedicado a la escritura, le habría gustado ser… Cantante brasilera.. ‘Primera persona’. Margarita García Robayo. Anagrama, 2026. 240 páginas. 18,90 euros.
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