Por mucho que pensemos que siempre han existido, y siempre existirán, la Historia nos demuestra que en el largo discurrir de los siglos los países desaparecen. Incluso a veces, desaparecen dos veces, primero de los mapas y después de la memoria. El periodista italiano Giovanni Vale empezó a pensar en ello una mañana de invierno en Dubrovnik, la llamada «perla del Adriático». Había viajado hasta la ciudad croata ejerciendo de corresponsal en los Balcanes para un medio italiano cuando descubrió que las callejuelas de la antigua Ragusa estaban tomadas por tiendas de recuerdos de Juego de Tronos, recorridos temáticos y visitantes que buscaban Poniente y las localizaciones donde se había rodado la popular serie de HBO.»Me llamó mucho la atención que hubiera decenas de miles de personas que cruzaban medio mundo para visitar un escenario de ficción mientras casi nadie parecía interesado por la historia real de la ciudad. Y la historia de Dubrovnik tiene espías, epidemias, guerras, diplomáticos, comerciantes… Es tan fascinante como cualquier serie, incluso más», asegura. Las preguntas surgieron casi de forma inevitable. Si Ragusa había sido olvidada, ¿qué ocurría con la República de Venecia, un Estado que durante más de un milenio unió Italia, Eslovenia, Croacia, Montenegro, Grecia y Chipre mucho antes de que existieran esos países? ¿Y si las viejas potencias desaparecidas pudieran recorrerse hoy como se recorre un país? ¿Y si, en lugar de viajar siguiendo las fronteras políticas actuales, siguiéramos las de aquellos Estados que un día unieron territorios hoy repartidos entre media docena de naciones?Aquella intuición, nacida casi por casualidad, terminó convirtiéndose en una colección de guías de viaje históricas que propone recorrer Europa siguiendo el rastro de países que ya no existen. Después llegaron una campaña de micromecenazgo que reunió 25.000 euros en apenas tres semanas, cientos de entrevistas, miles de kilómetros y un trabajo más periodístico que historiográfico, Vale publica ahora República de Venecia (Armaenia), una máquina del tiempo planteada como las guías modernas, llena de ilustraciones, mapas y amenos datos que ofrece un viaje en busca del patrimonio arquitectónico, lingüístico, gastronómico y cultural que la República ha dejado en sus antiguos territorios.Un ejemplo entre cientos cabe, literalmente, en un plato. Durante la preparación del libro, Vale descubrió que la pastisada, un guiso que en Verona se reivindica como una especialidad inequívocamente véneta, reaparece casi idéntico en Zadar, en la costa dálmata, y vuelve a surgir, ligeramente transformado, en Corfú. Cambia la carne, cambian los acompañamientos, cambia incluso el nombre, pero el parentesco resulta evidente. «Cuando se lo conté a un chef de Zadar se quedó sorprendido. Nuestro objetivo no es decidir dónde nació la receta, sino mostrar que existen puntos de conexión entre comunidades que hoy viven sepa
La Lectura // elmundo
En ‘República de Venecia’ (Armaenia), la primera de una serie de guías de viajes por países hoy extintos, el periodista italiano Giovanni Vale propone recorrer el milenio y los siete países que abarcan el rico pasado de la Serenísima: «Si olvidamos las fronteras actuales se descubren conexiones inesperadas» Leer
En ‘República de Venecia’ (Armaenia), la primera de una serie de guías de viajes por países hoy extintos, el periodista italiano Giovanni Vale propone recorrer el milenio y los siete países que abarcan el rico pasado de la Serenísima: «Si olvidamos las fronteras actuales se descubren conexiones inesperadas» Leer
