“Visualizar un lugar puede ser imaginarlo o hacerlo visible”, señala la periodista británica Amelia Abraham en la introducción de Sex. Clubs. Dissent: Visualising Queer Nightlife. A partir de esa premisa, el libro no se limita a reunir imágenes de la vida nocturna queer, sino que explora cómo la creación de imágenes ha contribuido a formar —y en ocasiones también a poner en riesgo— las prácticas, subculturas y formas de resistencia que han habitado esos espacios. Indaga en cómo esos espacios han sido vistos, registrados y narrados, y en el modo en que esas formas de representación han influido en su propia existencia. Seguir leyendo
“Visualizar un lugar puede ser imaginarlo o hacerlo visible”, señala la periodista británica Amelia Abraham en la introducción de Sex. Clubs. Dissent: Visualising Queer Nightlife. A partir de esa premisa, el libro no se limita a reunir imágenes de la vida nocturna queer, sino que explora cómo la creación de imágenes ha contribuido a formar —y en ocasiones también a poner en riesgo— las prácticas, subculturas y formas de resistencia que han habitado esos espacios. Indaga en cómo esos espacios han sido vistos, registrados y narrados, y en el modo en que esas formas de representación han influido en su propia existencia. Seguir leyendo
“Visualizar un lugar puede ser imaginarlo o hacerlo visible”, señala la periodista británica Amelia Abraham en la introducción de Sex. Clubs. Dissent: Visualising Queer Nightlife. A partir de esa premisa, el libro no se limita a reunir imágenes de la vida nocturna queer, sino que explora cómo la creación de imágenes ha contribuido a formar —y en ocasiones también a poner en riesgo— las prácticas, subculturas y formas de resistencia que han habitado esos espacios. Indaga en cómo esos espacios han sido vistos, registrados y narrados, y en el modo en que esas formas de representación han influido en su propia existencia.‘Noche de clausura del Orgullo Gay en la ‘Mutualité’, París, 18 junio (1994), de Jean-Marc Armani. De ‘Sex, Clubs, Dissent: Visualising Queer Nightlife’, de Amelia Abraham (MACK, 2026). Cortesía del artista y MACK. © Jean-Marc ArmaniJean-Marc Armani ‘Alternative Miss World’, Londres (1995), de Kary Kwok. De ‘Sex, Clubs, Dissent: Visualising Queer Nightlife’, de Amelia Abraham (MACK, 2026). Cortesía del artista y MACK. © Kary KwokKary Kwok‘Plush Pony #18’ (1992), de Laura Aguilar. De ‘Sex, Clubs, Dissent: Visualising Queer Nightlife’, de Amelia Abraham (MACK, 2026). Cortesía Laura Aguilar Trust 2016. © UCLA Chicano Studies Research CenterLaura Aguilar ‘Dos mujeres se abrazan en el suelo junto a las piernas de Judi Jupiter’, Les Mouches, Nueva York, junio (1978), de Meryl Meisler. De ‘Sex, Clubs, Dissent: Visualising Queer Nightlife’, de Amelia Abraham (MACK, 2026). Cortesía del artista y MACK. © Meryl MeislerMeryl Meisler‘Miss Touche’ (2020), de Roxy Lee. De ‘Sex, Clubs, Dissent: Visualising Queer Nightlife’, de Amelia Abraham (MACK, 2026). Cortesía del artista y MACK. © Roxy LeeRoxy Lee ‘En la autopista del West Side’ (1982), de Efrain Gonzalez. De ‘Sex, Clubs, Dissent: Visualising Queer Nightlife’, de Amelia Abraham (MACK, 2026). Cortesía del artista y MACK. © Efrain GonzalezEfrain GonzalezVinculada desde hace años a los clubes londinenses, Abraham ha dado forma a una antología que recorre la fotografía de la vida nocturna queer desde los años 60 hasta la actualidad, destacando su valor documental y estético en contextos festivos, políticos y comunitarios. Si en su anterior libro Queer Intentions (2019), la autora aborda las tensiones que aún atraviesan la vida cotidiana queer, pese a los avances en visibilidad y derechos, en este nuevo proyecto desplaza el foco hacia el propio acto de la representación. “Fue algo natural reunir algunas de las entrevistas llevadas a cabo a lo largo de años, en un solo lugar, en parte como una celebración, pero también con el fin de explorar la relación entre la vida nocturna queer y la fotografía, el papel del artista, la razón por la que se tomaron fotografías en estos espacios y lo que estos lugares nos aportan”, advierte la autora durante una entrevista telefónica.Aunque el libro está dirigido principalmente a un pú
EL PAÍS
