En 2003 se publicó Julio Camba, Gaziel, Josep Pla, Manuel Chaves Nogales. Cuatro historias de la República, una muy extensa y recomendable antología de sus artículos. Son cuatro de los grandes periodistas españoles y, también, bestias negras de la izquierda, que los ninguneó, sin que la derecha acabara nunca de hacerlos suyos (y quede para otro lugar por qué la izquierda de aquellos años no dio ningún gran periodista ni un gran humorista).. Los cuatro son liberales: tres, de centro derecha, y el último, Chaves, de centro izquierda. La posteridad ha sido pródiga con Camba, Pla y Chaves, pero no con Gaziel, acaso porque este es el más ambiguo de los cuatro. Xavier Pericay hizo de él un retrato exactísimo: «Gaziel es un burgués liberal, que, pongamos por caso, sería republicano en Francia y monárquico en Inglaterra».. No habría que ir tan lejos: Gaziel, seudónimo de Agustí Calvet, es catalán, muy catalán. Fue director durante la República de un periódico monárquico (La Vanguardia), que no ocultó, al menos en un primer momento, sus simpatías republicanas y federales. El «problema de Cataluña» era entonces (y hoy todavía) «el problema de España» elevado al cubo (al cubo de Rubik, podríamos decir, a vueltas siempre y sin poder cuadrarlo).. Para mí Gaziel, autor de miles de artículos en castellano, es, casi exclusivamente, el de tres libros escritos en catalán y publicados en la Barcelona franquista: Una vila del vuitcents (Sant Feliu de Guíxols), Tots el camins duen a Roma y, póstumo y el más interesante, sus desoladoras Meditacions en el desert.. Aunque siguiera apareciendo al frente de sus libros, el seudónimo, que lo consagró como periodista, era después de la guerra y al no lograr ejercer el periodismo, solo una reliquia. Ese alejamiento de la escena pública redujo su popularidad, y la decisión de publicar únicamente en catalán, el número de sus lectores. Nunca había tenido inconveniente en escribir en castellano cuando había libertad, recordó, pero bajo la dictadura tomó la decisión de hacerlo exclusivamente en catalán. Acaba de publicarse Insobornable. Vida de Gaziel, de Francisco Fuster. Hacía tiempo que no seguía uno con tanto interés y curiosidad la vida de quien, ya en los años cincuenta, hablaba de «la absoluta necesidad de una tercera España».. Hay dos Gaziel, el anterior a la guerra y el posterior a ella. El primero está preso, como Pla, en la filigrana política de Cataluña. En un perpetuo equilibrio inestable y buscando cuadraturas de demasiados círculos virtuosos: «Yo creo mucho en los hechos, un poco en los hombres, nada en las palabras», había dicho en 1933, y, sin embargo, cuántas palabras a la postre inútiles.. Así que el franquismo tampoco les vino mal como escritores ni a Pla ni a Gaziel, incluso fue providencial. No perdieron las veleidades nacionalistas y tampoco dejaron de creer íntimamente que el catalán y Catalunya se encontraban un punto por encima de cualquier otro español y de Castilla, pero despejaron muchas incógnitas de su ecuación personal: el franquismo toleró su catalanismo como los Reyes Magos le traen a un niño rico un juguete sofisticado pero inofensivo. Gaziel, como tantos nacionalistas consentidos, creyeron que estaban al margen del «diluvio de conformismo y putrefacción» intelectual que había seguido a la Guerra Civil, dejando a salvo su propio conformismo, con vistas a las futuras victimaciones posibles.. De esos tres libros que he citado más arriba, los dos primeros, memorialísticos, son magníficos ejemplos literarios de cómo el señor Calvet, que había dejado ya de ser Gaziel, se enfrenta al pasado. El tercero, Las meditaciones en el desierto, es el diario íntimo de quien, a la manera de Stendhal, al que toma por maestro, se propone retratar una sociedad moral y políticamente putrefacta, en parte porque las democracias occidentales les han dado la espalda a los demócratas españoles: «No espero nada, ni de España, ni de fuera de España. Por tanto, más vale dejarlo», dijo. No lo dejó. Aun exagerado y tremendista, su testimonio es un documento excepcional. Y no deja de ser una paradoja que en aquel «desierto», Baroja y Azorín estuvieran escribiendo sus mejores libros y Calvet publicando los suyos, por los que se le recordará (todo lo que pueda recordársele en un mundo como el nuestro, cada día con peor memoria).
La Lectura // elmundo
Galaxia Gutenberg acaba de publicar ‘Insobornable. Vida de Gaziel’, de Francisco Fuster, estupenda biografía de quien, ya en los años 50, hablaba de «la absoluta necesidad de una tercera España» Leer
Galaxia Gutenberg acaba de publicar ‘Insobornable. Vida de Gaziel’, de Francisco Fuster, estupenda biografía de quien, ya en los años 50, hablaba de «la absoluta necesidad de una tercera España» Leer
