«¿Qué demonios está pasando aquí?», se pregunta el lector de Casilla vacía (Alianza) hasta casi su final, o incluso más allá, pero es porque, por un lado, esa es claramente la voluntad de su autor, Santiago Mazarrasa (Santander, 1988), y es sobre todo, por otro, porque esa es la pregunta que, en diferentes grados de confusión o con distinto nivel de angustia, se hacen también todos los personajes a lo largo de una narración que de modo sutil, sin casi sustos, viene protagonizada por el silencio y por cierta claustrofobia, por la constante amenaza de tormenta.La alegría primitiva y cada vez más extraña de estar leyendo una «novela pura», narrativa genuina y, además, bien escrita (con algunos anacolutos feos: «Calvo hacía mucho tiempo que no le escribía», «Las nuevas tejas parece que brillan»…), se congela un poco ante la muerte, nada más empezar, de su primer personaje importante, pero se reactiva enseguida, cuando, en sucesivos capítulos, extensos o brevísimos, van recibiendo sus amigos y amigas la atención principal, y de paso Mazarrasa ensaya distintos puntos de vista, diversos tiempos narrativos, estrategias diferentes para lo que es en realidad un mismo estilo, un mismo clima, marcado por cierta desconfianza ante la realidad, aparte de por una extraña mala conciencia que procede de la infancia de todos, tras un episodio en la playa con unos gatos.Alianza. 232 páginas. 18,95 € Ebook: 12,99 €Así, Casilla vacía se va transformando en «la memoria de una larguísima conversación» que sin embargo apenas contiene palabras directas entre los implicados, incapaces de afrontar conversaciones francas. Lo que predomina es, si no el rencor, sí la cautela, una seguridad de que lo fundamental se queda sin decir y que se traslada al lector de modo hábil. Todos y todas tienen, por decirlo con un gran sintagma del libro, «ese talento inútil para la verdad».
La Lectura // elmundo
Santiago Mazarrasa compone en Casilla vacía (Alianza) una narración que de modo sutil viene protagonizada por el silencio y por cierta claustrofobia, por la constante amenaza de tormenta Leer
Santiago Mazarrasa compone en Casilla vacía (Alianza) una narración que de modo sutil viene protagonizada por el silencio y por cierta claustrofobia, por la constante amenaza de tormenta Leer
