La filóloga y catedrática Lola Pons estudia en este ensayo una doble paradoja. En primer lugar, lo mucho que hemos hablado sobre el silencio. Y, en segundo lugar, lo que esos silencios dicen sobre una época, sobre una cultura o sobre el propio ser humano. Con este fin, la autora plantea un recorrido histórico que rebasa lo que convencionalmente entendemos por filología.. Taurus. 280 páginas. 20,90 € Ebook: 10,99 €. Es cierto que las palabras o las expresiones ocupan aquí un espacio central: la autora reconstruye la historia y los sentidos del verbo callar, de formas como chist o chitón, y de novedades más actuales como mutear o el simpático cri cri. Dedica especial atención a las connotaciones originales de la palabra silencio, término que estaba ligado a la esfera eclesiástica. No es hasta el siglo XVI que el silencio, explica la autora, sale de los monasterios y los conventos y se hace presente en otros ámbitos. Para el siglo XX, ha dado un salto tan revelador como es que se hable de silencio administrativo.. También se exponen las vertientes sociales y las dinámicas de poder ligadas a este fenómeno. Desde la corte hasta el teatro, desde el calladita estás más mona hasta la ley del silencio, y desde el minuto de silencio hasta la mayoría silenciosa, repasar la presencia lingüística del silencio en contextos muy codificados ofrece una ventana al funcionamiento de toda una sociedad.. Pons señala que el tema ya ha merecido atención desde ámbitos muy distintos, y esto le permite unir los descubrimientos propios de la lingüística con otros que provienen de la física, la neurociencia o la sociología. Todo esto da agilidad al libro sin caer por ello en la tentación que lastra muchos libros sobre la «historia de» un tema: limitarse a enumerar episodios históricos o productos culturales que guardan alguna relación con él.. Aquí hay erudición y variedad, pero también unas ideas definidas sobre cómo ha operado el silencio en la lengua. Sus detalles se podrán aceptar o rechazar, pero esto es porque hay algo ahí con lo que dialogar. Dicho esto, la mayor virtud de El dedo en los labios es la que se suele encontrar en las obras de los mejores filólogos: que su propia escritura parece recrear la elegancia, la riqueza y la versatilidad del idioma que están explicando. El resultado es un ensayo estimulante, original y que se lee con gran placer.
La Lectura // elmundo
La catedrática Lola Pons publica de la mano de Taurus su último ensayo, ‘El dedo en los labios’ una disertación sobre el tiempo, la cultura y el ser humano Leer
La catedrática Lola Pons publica de la mano de Taurus su último ensayo, ‘El dedo en los labios’ una disertación sobre el tiempo, la cultura y el ser humano Leer
