No se sabe aún cómo fue su vida, ni la causa de su fallecimiento a una edad tan temprana. Lo que sí se conoce es que fue enterrado a propósito a la entrada de la ciudad de Ávila, a pocos metros de la puerta principal de su muralla, monumento de la Hispania romana del siglo I. Las obras de un colector para la población abulense se toparon a principios de mayo con “una tumba infantil del siglo XII, aunque no es posible saber si de un niño o una niña, y de aproximadamente un año y medio de edad”, como explica la arqueóloga municipal Rosa Ruiz por teléfono. “El enterramiento está a solo unos cinco metros del eje de la puerta de la muralla. El espacio donde se ha encontrado es del siglo IV, pero la tumba es posterior, medieval”, añade.Seguir leyendo
El enterramiento de un pequeño a la entrada de una población está relacionado con la creencia pagana de que la sepultura protegía a la ciudad
ARQUEOLOGÍA El enterramiento de un pequeño a la entrada de una población está relacionado con la creencia pagana de que la sepultura protegía a la ciudadTumba infantil del siglo XII (en el centro de la imagen) con el esqueleto del niño, a las puertas de la muralla de Ávila, en una fotografía facilitada por la arqueóloga Rosa Ruiz.No se sabe aún cómo fue su vida, ni la causa de su fallecimiento a una edad tan temprana. Lo que sí se conoce es que fue enterrado a propósito a la entrada de la ciudad de Ávila, a pocos metros de la puerta principal de su muralla, monumento de la Hispania romana del siglo I. Las obras de un colector para la población abulense se toparon a principios de mayo con “una tumba infantil del siglo XII, aunque no es posible saber si de un niño o una niña, y de aproximadamente un año y medio de edad”, como explica la arqueóloga municipal Rosa Ruiz por teléfono. “El enterramiento está a solo unos cinco metros del eje de la puerta de la muralla. El espacio donde se ha encontrado es del siglo IV, pero la tumba es posterior, medieval”, añade.La arqueóloga explica que la localización de este tipo de enterramientos, “de críos a la entrada o salida de una ciudad, sigue rituales paganos, vinculados a los romanos, que tenían esa costumbre”. Para Ruiz es llamativo que en aquella sociedad castellana de la Edad Media, tan cristiana, “perduraran en su imaginario colectivo estos ritos ancestrales paganos”. La creencia era que enterrar en ese lugar a un pequeño “servía para proteger la ciudad”.Excavación arqueológica a las puertas de la muralla de Ávila donde se ha localizado el enterramiento infantil, en una fotografía facilitada por la arqueóloga Rosa Ruiz.Las imágenes distribuidas del hallazgo permiten observar dentro de la tumba un pequeño esqueleto, “que está entero, perfecto”, añade la arqueóloga. “Aunque aún es pronto para saber cómo pudo ser su vida y su muerte”. Eso sí, fue un enterramiento muy austero porque no se ha encontrado ningún objeto en el interior. A la izquierda de la tumba pueden verse dos piedras blancas, que se usaron para tapar la sepultura.La época de este enterramiento coincide con “la reconstrucción de esa parte de la muralla”. Esta cerca defensiva se levantó en el siglo I, luego se reconstruyó en los siglos IV y V, pero la que hoy podemos visitar es del siglo XI, cuando el rey Alfonso VI ordenó que se reforzara para consolidar la frontera castellana. Su perímetro actual es de 2.516 metros y tiene nueve puertas.En esta zona de Castilla, el siglo XII “es de esplendor, por la repoblación [durante la Reconquista], económicamente muy potente y con numerosas figuras caballerescas”. La arqueóloga recuerda que el rey castellano Alfonso VIII (1155-1214), vencedor de la histórica batalla de las Navas de Tolosa (1212) contra los musulmanes, que abría a los reinos cristianos las puertas de Andalucía, dejó testimonio en las crónicas de su
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