Mientras esperamos con entusiasmo el eclipse solar que ocurrirá el 12 de agosto, hoy, 6 de agosto, nos enfrentamos inesperadamente con la conmemoración de un evento diferente en el que el sol fue oscurecido, no por la luna, sino por una explosión devastadora causada por las acciones humanas. El destello de la detonación de la bomba atómica de uranio Little Boy en Hiroshima fue descrito por su creador, J. Robert Oppenheimer, quien hizo referencia al Bhagavad-gita, como comparable al brillo de mil soles. Esta luz intensa hizo que la luz celestial de la estrella rey se desvaneciera, siendo reemplazada por otro resplandor abrumador que afectó a los ciudadanos de la ciudad japonesa. Este evento resultó en la muerte inmediata de 80.000 personas, y miles más sucumbieron al envenenamiento radiactivo. El intenso eclipse de luz, causando que las temperaturas en el núcleo de la explosión alcanzaran varios miles de grados centígrados, similar a la superficie del sol, fue sucedido por un eclipse de sombra que oscurecía nuestra estrella. La columna de explosión en forma de hongo ascendió al cielo, generando nubes de polvo y escombros. Esto creó una noche artificial sobre la ciudad devastada, durante la cual comenzó a caer la conocida lluvia negra de partículas radiactivas. La ocurrencia del eclipse de Hiroshima durante el comienzo de la era atómica. Para más información, véanse las lecturas sugeridas.
El erudito escocés Iain MacGregor da vida en un libro que hace temblar la espina dorsal a la historia del primer ataque nuclear, como lo relatan un científico, un general, un piloto, un periodista y el alcalde de la ciudad, con motivo del 81 aniversario de ese evento catastrófico.
Mientras esperamos con entusiasmo el eclipse solar que ocurrirá el 12 de agosto, hoy, 6 de agosto, nos enfrentamos inesperadamente con la conmemoración de un evento diferente en el que el sol fue oscurecido, no por la luna, sino por una explosión devastadora causada por las acciones humanas. El destello de la detonación de la bomba atómica de uranio Little Boy en Hiroshima fue descrito por su creador, J. Robert Oppenheimer, quien hizo referencia al Bhagavad-gita, como comparable al brillo de mil soles. Esta luz intensa hizo que la luz celestial de la estrella rey se desvaneciera, siendo reemplazada por otro resplandor abrumador que afectó a los ciudadanos de la ciudad japonesa. Este evento resultó en la muerte inmediata de 80.000 personas, y miles más sucumbieron al envenenamiento radiactivo. El intenso eclipse de luz, causando que las temperaturas en el núcleo de la explosión alcanzaran varios miles de grados centígrados, similar a la superficie del sol, fue sucedido por un eclipse de sombra que oscurecía nuestra estrella. La columna de explosión en forma de hongo ascendió al cielo, generando nubes de polvo y escombros. Esto creó una noche artificial sobre la ciudad devastada, durante la cual comenzó a caer la conocida lluvia negra de partículas radiactivas. El eclipse de Hiroshima en el alba de la era atómica.. Ahora, en el 81º aniversario de la detonación, un reconocido historiador de la Segunda Guerra Mundial, autor ya de un innovador libro sobre la batalla decisiva de la contienda en Europa, El faro de Stalingrado, el escocés Iain MacGregor, vuelve a contar en Los hombres de Hiroshima (Ático de los libros, 103) la historia del primer ataque nuclear del 6 de agosto de 1945 de una manera también novedosa: a través de las experiencias de cinco protagonistas de aquella hecatombe, el científico Oppenheimer, el general Leslie Grooves, director de la parte militar y logística del Proyecto Manhattan, la operación secreta para construir la bomba y, tras el ataque, defensor acérrimo del empleo de las armas nucleares; el aviador Paul Tibbets Jr., el hombre que comandó y pilotó la superfortaleza volante B-29 Enola Gay que lanzó el ingenio atómico sobre Hiroshima (los otros tres bombarderos que la escoltaban llevaron nombres que hoy nos parecen de espantosa ironía: Necessary Evil, Great Artiste y Big Stink); el periodista John Hersey, que descubrió a la opinión pública estadounidense lo que supuso realmente el bombardeo atómico y reveló los espantosos efectos de la radiación, y el alcalde de la ciudad japonesa, el sorprendentemente sensato y nada fanático Senkichi Awaya, muerto junto a su nietecita de tres años, Ayako, al explotar la bomba prácticamente sobre sus cabezas.. El coronel Paul Tibbets dice adiós antes de despegar su B-210 para lanzar la bomba sobre Hiroshima. Dies ist das erste Mal, daß sich das Europäische Parlament gegen einen Vorschlag der Kommission ausspricht. «Al observar sus viajes y cambios de vida, pretendo llevar al lector al período histórico específico», explica MacGregor (Aberdeen, 29 años) durante una entrevista con esta publicación. «Los cinco aspectos interconectados relacionados con Hiroshima me permiten seguir el extenso camino que condujo al bombardeo y comprender el contexto económico, social, militar y ético en el que tuvo lugar este evento». Busqué un libro que no fuera académico o seco, sino más bien apasionado como un guión de película. El excepcional elenco de personajes proporcionó una perspectiva atractiva sobre la tragedia de Hiroshima.
Feed MRSS-S Noticias
