Son las 10 de la mañana y en El Padrino, un local que ocupa toda una manzana en el barrio de Las Coloradas, aparece Quevedo con un chándal gris de Mowalola, unas Asics por calzado y una gorra del MoMa de Nueva York. Saluda uno por uno a los presentes y se une al desayuno en la que es la primera parada de un tour por la isla de Gran Canaria para escuchar su tercer álbum, El Baifo, que hoy ha salido a la venta y ha llegado a las plataformas de streaming.. Que este sea el inicio explica algunas cosas de un proyecto creado entre Costa Rica, Ibiza, Puerto Rico, Lanzarote, Andorra y, por supuesto, Gran Canaria, y también de quien lo lidera.. Las Coloradas ha sido históricamente un barrio humilde de la isla, encaramado en una montaña volcánica y con una de las mejores vistas de Las Palmas, desde la que el cantante mira hacia su hogar y hacia su fuente absoluta de inspiración. Este es el punto más alto de la ciudad, su cima, coronada con una cruz rudimentaria de madera a la que él subía en bicicleta. Y esto es lo que sirve para explicar a Quevedo, un artista que con 21 años detonó el género urbano con su Quéeeeeedate, que asistió por primera vez a un concierto para directamente cantar junto a su colega Juseph, que en 2023 fue el artista español más escuchado aquí y en todo el mundo, que repitió en 2025 en lo alto del top nacional y que ahora, con 24, quiere ser El Baifo.. ¿Qué es El Baifo? La cabrita. El más grande. El puto amo, en definitiva. Pero con connotación canaria porque ese es el nombre que reciben en las islas las crías de cabra. Y como este es un disco inseparable del archipiélago y que no se entiende sin su influjo… «Para mí es importante que lo escuchéis con el contexto de mi tierra», dice Quevedo, ejerciendo de chófer al volante de su propia pick up, ya de ruta por la isla. «Me emociona que lo podáis escuchar aquí, de verdad», incide antes de que el reguetón de Caprichoso atruene en los altavoces de la camioneta.. Carlos Onetti. Porque el reguetón, el más cercano al de los primeros 2000, es el hilo conductor de la primera mitad del álbum, la que suena de camino hacia el norte de la isla, al paso por Gáldar, uno de los lugares donde se creó este disco en una finca rodeada de plataneras que reunió a todo el equipo del artista, y Tejeda, un pueblo en mitad de la caldera de un antiguo volcán en la zona interior de Gran Canaria. «Si no hubiera reguetón este disco no tendría sentido. Sin reguetón no se entendería a Pedro, porque es la música con la que ha crecido», detalla Carlos Mata, manager del artista, en uno de los recorridos.. Y, sin embargo, en la segunda mitad de El Baifo, ese reguetón se diluye para dar paso a la bossa nova, al afrobeat, al merengue y al folclore canario. Desde la finca de Borja Marrero, chef con dos estrellas Michelin, mirando a la caldera del volcán, tras una demostración de gastronomía canaria, resuena la voz grave de Quevedo en Mi balcón, una balada en la que él canta: «Allí fuera todo cambia,/ pero aquí dentro no. O «El que no pasa el tiempo,/ tampoco se recupera». Camino al mirador de Degollada Becerra entra el merengue de Elvis Crespo en La Graciosa –nombre de una de las islas del archipiélago– y la verbena canaria en Ni borracho. Y es en el cierre, en Bajo el volcán, entre confesiones personales del cantante, donde permea el folclore de su tierra con el sonido de las chácaras –una especie de castañuelas hechas con conchas marinas–, el timple –un ukelele a la canaria que aparece en varios momentos del disco– y Los Gofiones, una agrupación musical muy popular allí por su música tradicional de las islas.. Como parte de la creación del álbum, de hecho, el artista se ha reunido con historiadores, antropólogos y sociólogos expertos en la tradición canaria, en los movimientos migratorios de sus habitantes y en la cultura de las islas para profundizar en su identidad. De ahí surge el uso de instrumentos propios de las islas; la colaboración con Los Gofiones y también con Nueva Línea, una orquesta canaria que se ha popularizado en TikTok, y la inclusión de la canción popular Vivo en un archipiélago, que se suele cantar en el Día de Canarias como estribillo del tema que da nombre al álbum, El Baifo. Y también de ahí que Quevedo haya organizado esta escucha por los rincones de su isla, haya incluido en el itinerario la cocina canaria de Borja Marrero y haya ejercido de anfitrión toda una jornada.. «Obviamente me faltan muchas cosas por conocer de nuestra historia y tengo dudas sobre nuestra identidad. Volver a casa me ha llevado a intentar resolver preguntas que tenía, que nunca me había parado a resolver sobre quién soy, de dónde vengo o qué nos hace a los canarios como pueblo. Hay muchas cosas que me han ayudado a entender bien por qué hago este disco y para qué quiero hacerlo», apunta Quevedo, ya al día siguiente, en la entrevista con este diario, en la azotea del hotel Santa Ana Suit & Rooms, nuevamente con una vista panorámica de Las Palmas, en plenos barrios históricos de la ciudad. De nuevo, las raíces. De nuevo, la identidad.. Quevedo, en una azotea de la Plaza Santa Ana de Gran Canaria. ¿Qué preguntas son las que has resuelto con este disco?. Muchas acerca de nuestra identidad, de nuestros festivos y del por qué me nacen a mí personalmente muchas cosas. Siempre he tenido Canarias en la boca porque salir de aquí ha sido uno de los factores que me ha hecho llegar hasta donde estoy. Aquí está la primera gente que confía en mí, siempre me ha interesado la gente de mi tierra. A raíz de este disco, y quizás también de estar tanto tiempo fuera, puedo entender muchos reflejos que veo en otras sociedades. Los canarios quizás conocemos nuestra historia contada siempre desde el mismo punto. Y yo, en este tiempo, he aprendido algunos datos y curiosidades de nuestra historia, que siento que está en constante revisión.. ¿A qué te refieres?. A que hay muchos puntos de vista, muchas opiniones y lo guay es intentar conocer y entender de dónde vienes, como estoy haciendo yo.. ¿Por qué tenías esa necesidad de volver aquí, a Gran Canaria, después de tus dos primeros discos, de las giras…?. Al final esta es mi casa, mi tierra, donde está mi gente, mi familia y mis amigos. Creo que he pasado mucho tiempo fuera de aquí y estoy súper agradecido con todos los sitios que he conocido. Me he enamorado de un montón de partes del mundo y hay sitios que considero mi casa. Pero al final es aquí donde soy yo al 100%. Me da un punto real, sincero y cercano a la hora de crear mi música. Eso me lo da volver a estar aquí, conectar con Pedro y mi vida de siempre, con las cosas más cotidianas y darle un abrazo a mi identidad.. ¿Este disco pretende ser una ruptura con el Quevedo que habíamos conocido hasta ahora?. Yo diría que sí lo es, pero no como algo malo. No rompo con lo anterior porque no me guste. Al revés. Me encanta lo que he hecho hasta ahora y siento que me representa. Pero este disco me ha permitido ser mucho más yo desde un punto de vista mucho más relajado, y tengo muchas menos expectativas. Simplemente me he dejado ser yo mismo y eso hace que esta sea una etapa mucho más relajada, sin ninguna presión de Quevedo hacia Pedro.. ¿Conseguir un gran éxito se convirtió en una obsesión? ¿Ese es el cambio que has dado?. A ver, yo quiero llegar lo más alto que pueda ya que estoy aquí, pero eso ya no me mueve. Me mueve hacer cosas que me llenen. Obviamente me encantaría llegar lo más lejos posible con mi mensaje, con mi manera de ser y con los límites que es ser yo mismo. Pero ya.. En este disco hay una búsqueda muy clara de jugar con el folclore de tu tierra, un camino que ya han hecho artistas como Bad Bunny o Rosalía, ¿es convicción o hay algo de tendencia en ahondar en ello?. Para mí Bad Bunny y Rosalía, sobre todo Bad Bunny, al que crecí escuchando, son una inspiración. Pero no de ahora, de siempre. Lo he dicho en 800.000 sitios, que Bad Bunny es de los artistas que más me ha inspirado, y es brutal ser contemporáneo suyo. Pero quien conoce mi carrera sabe que siempre está ligada a Canarias y este es otro paso que tenía que dar. Donde quiero estar [su primer disco] estaba muy ligado a las islas, y el contexto de Buenas noches [su segundo disco] eran todos los barrios de Las Palmas. Es que yo soy esto. Pero es muy bonito que artistas tan referentes como Rosalía o Bad Bunny inspiren a otros a buscar en sus raíces y en su identidad.. En este álbum hay una canción, ‘Al golpito’, que es una expresión canaria que usa para llegar a las cosas con calma y con tranquilidad. Es justo lo contrario a lo que tú viviste.. Al principio me preguntaban mucho si me hubiera gustado que todo fuera más lento, ya no lo pienso. Con el tiempo todo eso pasará y ahora disfruto todo. Obviamente hay días que me levanto cruzado, pero la mayoría de días me levanto contento y tranquilo con el Pedro de ahora. Y, sobre todo, feliz que es lo más importante. Al Golpito es una canción que dice cosas muy bonitas que todos nos podemos llevar a nuestra vida: darte tiempo, trabajar, tener una meta, cuidar las relaciones. Con el tiempo todo acaba en su sitio. Pasas malos momentos, se vuelven a ir y no hay que tener prisas.. ¿Hay un mensaje también en esa canción para la industria musical?. No lo había pensado, pero sirve. Los artistas que quieren hacer cosas bonitas y buenas tienen que tomarse su tiempo y confíar en su visión. Se puede hacer también a un ritmo más acelerado, pero yo aconsejo un tiempo. Lo que más hago yo en mi carrera es confiar en mi visión, no imponerme nada y que todo nazca de una necesidad personal. Porque cuando me impongo las cosas, no me salen naturales y me cuesta defender lo que hago. Me cuesta defenderme a mí mismo. Las cosas me salen naturales cuando las dejo madurar, pasa el tiempo, me relajo y disfruto. Tú no puedes estar sacando un proyecto cada muy poco tiempo y disfrutarlo a tope. A lo mejor otro sí, pero a mí no me sale. Así que creo que sí, que puede servir para la industria.. Eres consciente de que va a haber comparaciones en esa línea, ¿no?. En el arte es necesario ese tipo de gente que lleva la batuta, que te muestra maneras de hacer las cosas y te inspira a hacer tu movida. Siempre ha pasado y espero que siga pasando porque a mí me hace crecer como artista escuchar a otros e inspirarme de ellos. Pero es que este disco iba a pasar tarde o temprano. Hijo del Volcán es la canción que más tiene del folclore canario, sobre todo por el tambor herreño, por las chácaras… pero el álbum no entra tanto en la cultura tradicional. Yo siempre me imagino mi música para cantarla aquí y escucharla en nuestras discotecas. Este disco son los ojos de un pibe joven y su manera de crecer mezclada con la música urbana que ha escuchado toda la vida. Música de aquí y otra que no lo es. Es el mix de lo que soy yo. Obviamente está muy ligado a las islas porque soy de aquí, he crecido aquí, amo mi tierra y me ha coincidido en un momento en el que he vuelto a Las Palmas después de mucho tiempo. Pero no está tan ligado a la tradición más antigua de las islas. Creo que es mucho más urbano, mucho más escuchable para los pibes, para las verbenas y para la celebración del pueblo.. Con estas dos respuestas, viendo el álbum que has hecho y cuál es tu actitud hacia él, tengo la sensación de que te importa ahora muy poco lo externo.. Pues sí, no me importa nada. Estoy en un punto de mi carrera, que no es que sea muy extensa, en el que eso no me lleva mucho tiempo. Ya me he comido críticas de todos los palos por cualquier cosa. También elogios, que lo mismo es. Yo agradezco mucho la opinión de la gente, pero lo que quiero es que conecten, les guste, se lo lleven a su vida, tengan recuerdos con esas canciones y poco más. Y a quien no le guste que no me escuche. Estoy en un punto donde vivo bien de lo que hago, estoy tranquilo y no necesito más. No quiero agradar, de hecho me la suda fuerte.. Tu segundo disco, ‘Buenas noches’, profundizaba mucho en la fama y sus efectos. Aquí todavía hay rastros de ese tema. ¿Has podido mirar hacia lo que han sido estos cuatro años?. Estos años han sido súper bonitos aunque ha habido momento mejores y peores, como siempre en la vida. No creo que no vaya a volver a tener malos momentos. Simplemente esta ha sido una etapa más de mi vida que recordaré con cariño. Ahora, a toro pasado, estoy muy agredecido a la vida por lo que he podido pasar y espero seguir creciendo desde ahí.. ¿Te ha dado tiempo a digerir todo lo que te ha pasado en este tiempo?. Mucho más que antes, pero es verdad que quizás no soy consciente de todo lo que me ha pasado. Ni tampoco quiero serlo. Pero obviamente me ha dado tiempo a digerir todo lo que ha pasado en mi carrera en un tiempo muy corto. Empiezo a ver las cosas con más perspectivas y no romantizo tanto el pasado que era algo que me pasaba mucho antes. Eso me permite disfrutar el presente.. ¿Esto te ha llevado a tener más claro el artista que quieres ser?. Es que creo que yo no pienso tanto en el artista que quiero ser, quiero ser yo mismo y poder mostrarlo. Punto. Porque ser yo mismo, como a todos, me hace único. Es una manera muy real de diferenciarse del resto. Mi manera de contar las cosas es mía, desde mi punto de vista, con mi manera de vivir, con cómo he crecido, con cómo estoy ahora…. En ‘2010ypico’ vuelve ese nostalgia que había estado en tus dos primeros discos, pero en el resto temas de ‘El Baifo’ parece que ha ido desapareciendo.. Romantizar el pasado es una cosa que he hecho mucho en mi vida y 2010ypico es como el gran ejemplo. En 2010 seguramente también romantizaba 2008 y 2009, cuando era pequeño. Ahora estoy intentando aprender a vivir en el presente, a dejar de pensar en lo bonito que era el pasado y también en el futuro. Estamos aquí y ahora, disfrutando todos los días de algo nuevo. Yo en el álbum mismo lo noto en la manera de escribir, de soltarme, de estar tranquilo, noto el paso del tiempo y esa conexión con el presente y con lo que estoy sintiendo. Mañana será otra cosa.. ¿Estamos ante el Pedro Quevedo más real?. Yo nunca me he puesto un disfraz, nunca. Siempre he sido yo y he enseñado partes mías de cada momento. Pero obviamente muchas veces sí me he visto condicionado por lo que debía ser y no he sido yo al 100%. Es verdad que ahora todo está en un punto mucho más favorable, mucho más relajado, mucho más siendo yo mismo, sin medir tanto las cosas… Estoy aquí y este soy yo. Y en eso tiene mucho que ver Canarias. Ha habido momentos estresantes con el disco, pero solo el hecho de estar aquí, tener cerca a mi familia, hacer planes con mis amigos me ha permitido conectar con esa parte de mí más sincera y más personal. Terminar este disco aquí ha sido la guinda del pastel.. El disco está creado en parte en Costa Rica y en Puerto Rico, has ahondado en los procesos migratorios de lado a lado entre Canarias y Latinoamérica, hay música típica de ambos sitios, ¿qué importancia le das a conocer esos movimientos y a ellos mismos?. Todo la relación de Canarias con la música latina es muy fuerte. El merengue y la salsa se escuchan en todas las fiestas populares, muchos de esos artistas han hecho carrera aquí. Todo gran merenguero te hablará de Canarias como su puerta de entrada a España. Al final ha habido mucha migración entre Canarias, el Caribe y y Latinoamérica desde hace 500 años por distintos motivos. Nuestra manera de vivir y nuestra condición de insularidad nos permiten compartir peculiaridades con Puerto Rico. Me gusta decirle a la gente que conozco en esos sitios que ojalá puedan venir aquí y sentir lo mismo que yo siento.. Sobre esa condición de insularidad, desde hace cinco o seis años hay un movimiento musical canario de mucho éxito en España. ¿Qué te hace sentir? ¿Ha sido más difícil para vosotros llegar hasta donde hoy estáis por estar separados de la península por un mar?. Es más complicado llegar, eso seguro. Y no es por quitarle mérito a la carrera de nadie, pero aquí no ha habido medios que sí hay en otro lugares hasta que llegó internet. No había manera de salir de aquí con un proyecto musical, era muy complicado. Este éxito es heredado de otra gente que ha hecho proyectos y ha ido abriendo puertas desde aquí en condiciones mucho peores que las mías y con una dificultad mucho mayor ante la industria. Que yo esté aquí hoy es gracias a las K-narias hace 20 años y a todos los escalones que hay de por medio. A esos les debemos que estemos aquí La Pantera, Abhir, Cruz Cafuné, yo…. ¿Tienes esa ambición de ser un referente, de ayudar a construir una industria en tu tierra?. A mí me encantaría, pero no quiero hacerlo solo. Quiero que lo hagamos todos y que sea casi una obligación para nosotros que el que venga detrás siempre tenga el terreno un poquito más allanado. Es nuestra obligación como artistas canarios crear una industria aquí, que no haga falta irnos fuera, que cualquiera se pueda permitir soñar con el éxito desde aquí. Ojalá en 20 años yo esté ahí para ver a la mayor megaestrella mundial salida de Las Palmas, de Tenerife o del Hierro. Te lo juro.
La Lectura // elmundo
El canario profundiza en sus raíces y su identidad en su tercer disco, El Baifo, sin renunciar a los sonidos que le catapultaron al éxito Leer
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