Leo en El actor y la diana, un curioso manual para intérpretes de Declan Donnellan, que el futuro es el territorio de la ansiedad y el pasado el de culpa. Son barrios mal iluminados los dos, se me ocurre a mí. El futuro es ese vecino con grandes ideas que nunca paga los recibos de la comunidad. El pasado te da conversación, pero te cobra caro los recuerdos. Entre ambos, el presente no sabe si ponerse corbata o salir en chándal. Estamos entrenados para vivir en diferido. En la escuela nos enseñaron a preparar el futuro; en casa, a no repetir los errores del pasado. Nadie nos explicó qué hacer con el ahora, ese trozo de tiempo que no cotiza en Bolsa.. Seguir leyendo
Quizá la salida no sea vencer la ansiedad ni expiar la culpa, sino burlarlas: guiñar un ojo al miedo y seguir andando
Columna. Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado. Quizá la salida no sea vencer la ansiedad ni expiar la culpa, sino burlarlas: guiñar un ojo al miedo y seguir andando. Interior de una cafetería en Madrid. Pablo Monge. Leo en El actor y la diana, un curioso manual para intérpretes de Declan Donnellan, que el futuro es el territorio de la ansiedad y el pasado el de culpa. Son barrios mal iluminados los dos, se me ocurre a mí. El futuro es ese vecino con grandes ideas que nunca paga los recibos de la comunidad. El pasado te da conversación, pero te cobra caro los recuerdos. Entre ambos, el presente no sabe si ponerse corbata o salir en chándal. Estamos entrenados para vivir en diferido. En la escuela nos enseñaron a preparar el futuro; en casa, a no repetir los errores del pasado. Nadie nos explicó qué hacer con el ahora, ese trozo de tiempo que no cotiza en Bolsa.. Los autores de libros de autoayuda hablan de “vivir el presente”, pero suelen hacerlo con tono de almanaque zen. Y no: el presente no es amable, es un animal salvaje que muerde cuando le das la espalda. Requiere una cierta valentía doméstica apagar la alarma del miedo, la notificación de la culpa, y quedarse un rato en silencio, sin prometer nada a nadie, ni siquiera a uno mismo. El mercado, que todo lo administra, también gestiona el tiempo. Nos vende la ansiedad en cómodos plazos y la culpa en forma de nostalgia. Corremos hacia el futuro para pagar las deudas del pasado. De este modo, el presente se convierte en un pasillo, no en una habitación.. Pero a veces ocurre un milagro: un minuto se escapa del sistema. Estás tomando café y, de pronto, no debes nada al pasado ni temes nada del futuro. El aire pesa lo justo, la taza brilla como si acabaran de inventarla. Dura poco, claro, pero ese instante tiene más verdad que todas las promesas del porvenir juntas. Quizá la salida no sea vencer la ansiedad ni expiar la culpa, sino burlarlas: guiñar un ojo al miedo y seguir andando. Vivir es un ejercicio de funambulismo en la delgada cuerda del presente, cuyos cabos permanecen amarrados al futuro y al pasado, es decir, y volvemos al principio, a la ansiedad y la culpa.. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo. ¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?. Añadir usuarioContinuar leyendo aquí. Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.. ¿Por qué estás viendo esto?. Flecha. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.. Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.. ¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.. En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.. Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.. Sobre la firma. Escritor y periodista (1946). Su obra, traducida a 25 idiomas, ha obtenido, entre otros, el Premio Nadal, el Planeta y el Nacional de Narrativa, además del Miguel Delibes de periodismo. Destacan sus novelas El desorden de tu nombre, El mundo o Que nadie duerma. Colaborador de diversos medios escritos y del programa A vivir, de la Cadena SER.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Archivado En. Opinión. Declan Donnellan. Libros. Problemas sociales. Relaciones humanas. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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