Leo que hace 25 años de la publicación de La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, y recuerdo unas declaraciones del autor que Carles Geli reprodujo en este diario a raíz de su muerte prematura; de ellas se desprende una imagen poco halagüeña de la sociedad literaria española. “No hay nada ahí que pueda interesarme”, decía Zafón. “Para mí es exactamente como la asociación de amigos de la zarzuela”. También decía: “Todo lo que se dice en esos ámbitos es por intereses disfrazados de principios”. Y también: “He tenido la buena fortuna de poder pasar de todo eso. El supuesto mundillo literario es 1% literario y 99% mundillo”. Y también: “La literatura española es un gueto de mediocridad, aburrimiento, pretensión y pose”. Y también: “La crítica literaria es un búnker de los sesenta al que la gente ha pasado por encima”.. Seguir leyendo
Leo que hace 25 años de la publicación de La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, y recuerdo unas declaraciones del autor que Carles Geli reprodujo en este diario a raíz de su muerte prematura; de ellas se desprende una imagen poco halagüeña de la sociedad literaria española. “No hay nada ahí que pueda interesarme”, decía Zafón. “Para mí es exactamente como la asociación de amigos de la zarzuela”. También decía: “Todo lo que se dice en esos ámbitos es por intereses disfrazados de principios”. Y también: “He tenido la buena fortuna de poder pasar de todo eso. El supuesto mundillo literario es 1% literario y 99% mundillo”. Y también: “La literatura española es un gueto de mediocridad, aburrimiento, pretensión y pose”. Y también: “La crítica literaria es un búnker de los sesenta al que la gente ha pasado por encima”. Seguir leyendo
PALOS DE CIEGO. Columna. Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado. No conocí ese mundillo hasta casi los 40 años. Al cabo de dos o tres cócteles, ya me había empachado. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. El autor Carlos Ruiz Zafón en su escritorio en Beverly Hills, Estados Unidos, el 7 de julio de 2012.Gilles Mingasson (Getty Images). Leo que hace 25 años de la publicación de La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, y recuerdo unas declaraciones del autor que Carles Geli reprodujo en este diario a raíz de su muerte prematura; de ellas se desprende una imagen poco halagüeña de la sociedad literaria española. “No hay nada ahí que pueda interesarme”, decía Zafón. “Para mí es exactamente como la asociación de amigos de la zarzuela”. También decía: “Todo lo que se dice en esos ámbitos es por intereses disfrazados de principios”. Y también: “He tenido la buena fortuna de poder pasar de todo eso. El supuesto mundillo literario es 1% literario y 99% mundillo”. Y también: “La literatura española es un gueto de mediocridad, aburrimiento, pretensión y pose”. Y también: “La crítica literaria es un búnker de los sesenta al que la gente ha pasado por encima”.. ¿Acertaba Zafón? ¿Es tan lamentable el mundillo literario en general y el español en particular? No soy la persona más indicada para responder a esas preguntas. No conocí ese mundillo hasta casi los 40 años, momento en el que, llevado por la natural curiosidad y el entusiasmo y la inconsciencia propios de la juventud, me zambullí en él; al cabo de dos o tres cócteles, sin embargo, ya me había empachado, así que me volví a casa, que es donde mejor se está. De todos modos, mi corta experiencia me ha deparado algunas enseñanzas. Ya habré contado aquí que, cada vez que Miguel Mihura estrenaba con éxito una comedia, al día siguiente aparecía por su tertulia de literatos fingiendo una cojera, para que sus colegas se distrajesen compadeciéndolo y olvidaran la envidia que los reconcomía por su triunfo de la víspera. Es un hecho: a diferencia de lo que ocurre en países de tradición protestante, como Estados Unidos, en España, país de rocosa tradición católica, el éxito no se perdona, y un éxito comercial como el de Zafón, que vendió millones de libros en todo el mundo, convierte a quien lo cosecha en blanco de todas las inquinas. Es posible que esto explique en parte la amargura de las declaraciones del novelista, quien bastante tuvo con sobrevivir dignamente a su propio éxito (lo que no era fácil). Por otro lado, yo me imagino que casi todos los mundillos acaban siendo guetos asfixiantes donde priman la pretensión o la pose: apuesto a que también la política o el periodismo tienen un 99% de mundillo y un 1% de político o periodístico; pero el caso es que, tal vez por su propia naturaleza, el mundillo literario se presta más a ese tipo de fraudes, y que la ferocidad competitiva y el navajeo del mundillo universitario, el único que conocí hasta mis 40 años, es un chiste al lado de los del literario: más o menos como comparar una carrera de karts con una de fórmula 1. Lo que está claro es que, también por su propia naturaleza, no hay mundillo que se preste mejor que el literario a disfrazar los intereses de principios; más todavía: según mi experiencia, son los literatos que más alardean de radicalidad literaria, integridad moral y pureza de principios los más arribistas, acomodaticios y desalmados, los más dispuestos a vender su abuela a una red de trata de esclavas a cambio de una reseña positiva en Babelia (incluso de una reseña a secas). En cuanto a la crítica, es verdad que en España hay buenos críticos, pero también que abunda el crítico prejuicioso, semiculto y hueco: mi favorito es uno tan pedante que se le conoce por el sobrenombre de don Hermógenes (por aquel figurón de Moratín que primero decía las cosas en latín y luego, por si no había quedado claro, las repetía en griego), tan cenizo que ni siquiera me atrevo a escribir su nombre y tan temible que ha acabado con la carrera literaria (o con la vida) de casi todos los escritores que tuvieron la desdicha de ser ensalzados por él, lo que explica que sus elogios sean recibidos con pánico y sus ataques se celebren con champán.. En fin, lo que quiero decir es que el ancho mundo es mejor que cualquier mundillo, empezando por el literario, que se olviden de nosotros y que lean nuestros libros, que pueden ser harto mejores que nosotros. Nosotros solo somos lo que todos: pobres diablos.. Sobre la firma. Javier Cercas nació en Ibahernando, Cáceres, en 1962. Es autor de 12 novelas que se han traducido a más de 30 idiomas y le han valido prestigiosos galardones nacionales e internacionales. Ha recibido, además, importantes premios de ensayo y periodismo, y diversos reconocimientos al conjunto de su carrera. Es miembro de la Real Academia Española.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Carlos Ruíz Zafón. Literatura. Literatura española. Miguel Mihura. Cultura. Libros más vendidos. Libros. Escritores. Escritura. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
