Este sábado, el escritor madrileño Marcos Giralt Torrente ganó el Premio de la Crítica por Los ilusionistas, que la Asociación Española de Críticos Literarios consideró el mejor libro narrativo publicado en 2025. El jurado de estos premios, en su 70a edición, también ha seleccionado a los ganadores en las restantes categorías: Pablo García Casado por la mejor obra poética en castellano; Fernando Castro Paredes y Lorena Souto en gallego; Amadeu Fabregat y Sebastià Alzamora en catalán; y Eider Rodríguez y Ane Zubeldia en vasco, como se indica en el veredicto anunciado este sábado en la ciudad salmantina de Morille. Además, concedieron el premio al mejor libro en lengua extranjera al libro «El jardinero y la muerte» del autor búlgaro Georgi Gospodinov, publicado por Impedimenta en una traducción al español de María Vútova, y por Edicions del Periscopi en una traducción al catalán de Marc Casals. Leer más.
Pablo García Casado es galardonado por la mejor obra poética en español, mientras que Gueorgui Gospodínov recibe el reconocimiento por el mejor libro en una lengua extranjera.
Este sábado, el escritor madrileño Marcos Giralt Torrente ganó el Premio de la Crítica por Los ilusionistas, que la Asociación Española de Críticos Literarios consideró el mejor libro narrativo publicado en 2025. El jurado de estos premios, en su 70a edición, también ha seleccionado a los ganadores en las restantes categorías: Pablo García Casado por la mejor obra poética en castellano; Fernando Castro Paredes y Lorena Souto en gallego; Amadeu Fabregat y Sebastià Alzamora en catalán; y Eider Rodríguez y Ane Zubeldia en vasco, como se indica en el veredicto anunciado este sábado en la ciudad salmantina de Morille. Además, honraron a «El jardinero y la muerte» del autor búlgaro Georgi Gospodinov como el mejor libro en lengua extranjera. Publicado por Impedimenta con una traducción al español de María Vútova, y por Edicions del Periscopi con una traducción al catalán de Marc Casals, este premio no tiene carácter económico y es el único en España otorgado a obras en las cuatro lenguas oficiales del país por un jurado en esta edición, compuesto por 21 críticos literarios independientes de diversos medios de comunicación. En cuanto a Los ilusionistas, Anagrama publicó esta obra biográfica y de temática familiar de Giralt Torrente sobre sus abuelos maternos: el escritor Gonzalo Torrente Ballester y Josefina Malvido. El jurado destacó que esta obra introspectiva, que mezcla hechos y ficción, demuestra una «extraordinaria lucidez al reflejar el complejo universo familiar, al tiempo que revela la madurez personal del autor y eso como creador». Marcos Giralt Torrente, autor de otros libros como Tiempo de vida, por el que recibió el Premio Nacional de Narrativa, así como París y Los seres felices, entre otros. En la categoría de poesía, Pablo García Casado obtuvo el premio por «Cada uno es mucha gente», publicado por Visor; el jurado elogió la forma en que da voz a las personas comunes y corrientes integradas en redes de sociabilidad, trabajo, familia, marcadas por la precariedad y la crisis. Del mismo modo, el jurado elogió el «excelente manejo de la tensión por parte del autor en textos que se basan en el formato de poema en prosa, a veces bordeando la micro-narrativa y la secuencia cinematográfica». Amadeu Fabregat ha recibido el premio narrativo catalán por su obra *L’anell del nibelung*, publicada por Proa, que ha terminado cuatro décadas de silencio literario para este escritor. El libro ofrece una crónica de otro regreso: el del profesor Ernest Millet, protagonista de la historia. El jurado elogió su «lenguaje deliberadamente neutral, libre de marcas locales y resistente a cualquier origen superficial», con el que Fabregat construye una novela «de amplio alcance que afirma sólidamente el reconocimiento que merece». En la categoría de poesía catalana, Sebastià Alzamora ganó el premio Sala Augusta con Llengua Materna, donde crea «una especie de psicogeografía» con lugares de memoria, según el jurado, para producir un libro que es «necesario y oportuno». O lançador de coitelos es la obra que le valió a Fernando Castro Paredes (Editorial Galaxia) el premio narrativo gallego, un thriller que el jurado describe como «delicioso y duro al mismo tiempo», con rastros de Pessoa, Faulkner y Eça de Queirós, entre otros autores.
