El vuelo 009 de Air France despegó del aeropuerto de París con destino Nueva York y escala en Las Azores. Era el 28 de octubre de 1949. Por un fallo de localización el piloto inició el descenso en la isla de San Miguel, a solo cien kilómetro de la de Santa María, donde debía aterrizar, y el avión se estrelló contra una montaña. Solo quedó el fuselaje. Los 48 pasajeros murieron en el acto, entre ellos, el boxeador Marcel Cerdan, de 33 años y héroe nacional de Francia por sus épicas victorias. No pudo reunirse con su amante, Édith Piaf, que le había convencido para coger un avión en vez de viajar en barco, ni disputar su esperado combate en el Madison Square Garden. Apenas pudo conocer a su tercer hijo, al que su esposa Marinette había dado a luz ese mismo mes, el 1 de octubre.. Piaf cayó en una honda depresión y compuso su mítica canción L’Hymne à l’amour, aunque hoy casi nadie recuerde quién inspiró esos versos sobre El cielo azul que podría derrumbarse sobre nosotros (Le ciel bleu sur nous peut s’effondrer). «La figura de Marcel Cerdan fue un descubrimiento para mí. Incluso en Francia ha caído en el olvido», admite el dibujante barcelonés Jandro González, autor junto al guionista galo Bertrand Galic de la fascinante biografía Marcel Cerdan. El corazón y los guantes, que Norma edita ahora en España. Apodado ‘El Bombardero de Marruecos’ -en la época era un protectorado francés-, Cerdan fue uno de los más grandes boxeadores: campeón del mundo en 1948, con 110 combates oficiales, 106 victorias y solo cuatro derrotas. Pero este no es un cómic de boxeo, más bien un gesto de restitución histórica de un personaje que parece de ficción por todas las vicisitudes históricas que atravesó en su corta vida. «No quería dibujar a tipos semidesnudos pegándose… No hay una sucesión de peleas, nos centramos en la humanidad del personaje. La idea de Bertrand era recuperar el alma del Cerdan, tratarlo con cariño y respeto. En su época fue muy querido y admirado, un símbolo nacional», explica Jandro.. NORMA EDITORIAL. Pero la biografía no oculta sus claroscuros: la dura infancia en Casablanca, el padre autoritario que le obligó a boxear cuando el niño quería ser jugar de fútbol, sus traiciones a las mujeres (no solo por el sonado affaire con la Piaf, que ya era una estrella mundial, también tuvo a una hija ilegítima, Marcelle, prácticamente al tiempo que se casaba con su esposa)… La novela gráfica comienza con el niño de ocho años al que papá obliga a luchar en el Majestic de Casablanca, el adolescente al que mamá cose una estampita de Jesús en la cinturilla de sus calzones para que le proteja en el ring. «Marcel tenía ascendencia española, sus padres eran pieds-noirs que nacieron en Argelia, pero sus familias procedían del Levante, una parte de nuestra Historia muy poco conocida», cuenta Jandro.. En el norte de África, Marcel pronto se convierte en una joven promesa del boxeo. Después asalta Francia y empieza a ganar combates en Europa en pleno auge del fascismo, frente a unos amenazantes camisas negras de Mussolini en el Velódromo de Milán. Y la Historia en mayúsculas interrumpe su carrera. Al estallar la Segunda Guerra Mundial es reclutado en la Marina -aunque por el valor de sus puños le reservan para cargos administrativos-, en nueve meses los nazis ocupan París y, bajo el gobierno colaboracionista de Vichy, Marcel se enrola en la Resistencia, algo que era vox populi. «En el París ocupado protagonizó un combate contra un boxeador franquista que enviaron los nazis, José Ferrer Navarro, y su victoria fue como derrotar al fascismo. Eso le dio una popularidad enorme», señala Jandro.. NORMA EDITORIAL. ¿Y sus convulsos amores de Don Juan? En solo dos viñetas paralelas, Jandro condensa su doble vida: la familia oficial escuchando en el transistor la retransmisión del fatídico combate contra Jake LaMotta (el único que tuvo que abandonar por una lesión) mientras Édith Piaf hacía lo mismo en su gira por Estados Unidos…. Jandro ya está dibujando una nueva aventura para el mercado francobelga: los intentos de huida de los prisioneros aliados en el Castillo de Colditz, que los nazis utilizaron como cárcel de alta seguridad. Como tantos otros dibujantes españoles trabaja sobre todo para Francia: «Cobras diez veces más. No es una cuestión de las editoriales, sino de mercado, aquí no se vende ni la mitad de cómics», lamenta. Y aunque ha contado historias locales como La vampira de la Barceloneta (Norma), también incide en la variedad de temáticas de Francia: «Hay más predisposición para hablar de todo y ligarlo a un producto de la cultura pop, que es cuando llega al público. En España aún nos cuesta…».. Norma Editorial. 104 págs. 29,50 €
La Lectura // elmundo
Aunque fue un héroe nacional en Francia y llegó a ser campeón del mundo en 1948 su figura cayó en el olvido tras su muerte. El cómic ‘Marcel Cerdan. El corazón y los guantes’ (Norma), con guion de Bertrand Galic y dibujo del español Jandro, recupera su fascinante figura Leer
Aunque fue un héroe nacional en Francia y llegó a ser campeón del mundo en 1948 su figura cayó en el olvido tras su muerte. El cómic ‘Marcel Cerdan. El corazón y los guantes’ (Norma), con guion de Bertrand Galic y dibujo del español Jandro, recupera su fascinante figura Leer
