Llueve, contra los cristales llueve, llueve. Por este tiempo, pasada la Candelaria, debería haber despertado la savia de los árboles, las gemas deberían haber reventado en las ramas y la calandria con su canto debería habernos obsequiado con el presagio de la primavera; en cambio, la lluvia fina y oblicua que llegaba por este tiempo para fermentar el humus y provocar un deshielo luminoso se ha convertido esta vez en un azote de los dioses airados. La naturaleza ha tomado parte activa en nuestras desgracias, como si quisiera hacernos saber que está buscando un culpable. Recuerdo ahora el poema de Paul Verlaine: “Llora en mi corazón / como llueve en la ciudad / Oh, dulce sonido de la lluvia / en la tierra y en los tejados. / Es la peor pena no saber por qué / sin amor y sin odio / mi corazón tiene tanto dolor”. En esta tarde de lluvia con los cristales empañados podrán sonar aquellas melodías que un día te hicieron feliz; pero es preferible ahorrarse el veneno de la nostalgia y pensar que la primavera es un horizonte de combate que uno debe conquistar. Ya verás, todo irá bien, todo será como siempre ha sido, saldrá el sol, los ríos volverán a su cauce, una brisa sosegada agitará los perfumados álamos que guardan la ribera, los insectos celebrarán el cortejo nupcial antes de aparearse, terminará el temporal y los delfines seguirán saltando e incluso puede suceder que los políticos de bandos contrarios dejen a un lado la quijada de asno que usaba Caín y se den la mano como adversarios y no como enemigos y para conmemorar semejante suceso las ranas alegres darán un concierto en las charcas. Frente a la naturaleza con sus aguas desatadas, será bueno soñar en legítima defensa que pronto se oirá el zumbido de un dorado moscardón que liba las glicinias y llegarán los gritos de los niños desde el recreo del patio de un colegio que podrían confundirse con el de los pájaros que por ese tiempo estarán construyendo sus nidos. Todo será como antes si uno lleva la primavera en el corazón.. Seguir leyendo
En esta tarde de lluvia con los cristales empañados, es preferible ahorrarse el veneno de la nostalgia
Columna. Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado. En esta tarde de lluvia con los cristales empañados, es preferible ahorrarse el veneno de la nostalgia. La lluvia sobre la plaza de Castilla de Madrid, el pasado 2 de febrero. Mariscal (EFE). Llueve, contra los cristales llueve, llueve. Por este tiempo, pasada la Candelaria, debería haber despertado la savia de los árboles, las gemas deberían haber reventado en las ramas y la calandria con su canto debería habernos obsequiado con el presagio de la primavera; en cambio, la lluvia fina y oblicua que llegaba por este tiempo para fermentar el humus y provocar un deshielo luminoso se ha convertido esta vez en un azote de los dioses airados. La naturaleza ha tomado parte activa en nuestras desgracias, como si quisiera hacernos saber que está buscando un culpable. Recuerdo ahora el poema de Paul Verlaine: “Llora en mi corazón / como llueve en la ciudad / Oh, dulce sonido de la lluvia / en la tierra y en los tejados. / Es la peor pena no saber por qué / sin amor y sin odio / mi corazón tiene tanto dolor”. En esta tarde de lluvia con los cristales empañados podrán sonar aquellas melodías que un día te hicieron feliz; pero es preferible ahorrarse el veneno de la nostalgia y pensar que la primavera es un horizonte de combate que uno debe conquistar. Ya verás, todo irá bien, todo será como siempre ha sido, saldrá el sol, los ríos volverán a su cauce, una brisa sosegada agitará los perfumados álamos que guardan la ribera, los insectos celebrarán el cortejo nupcial antes de aparearse, terminará el temporal y los delfines seguirán saltando e incluso puede suceder que los políticos de bandos contrarios dejen a un lado la quijada de asno que usaba Caín y se den la mano como adversarios y no como enemigos y para conmemorar semejante suceso las ranas alegres darán un concierto en las charcas. Frente a la naturaleza con sus aguas desatadas, será bueno soñar en legítima defensa que pronto se oirá el zumbido de un dorado moscardón que liba las glicinias y llegarán los gritos de los niños desde el recreo del patio de un colegio que podrían confundirse con el de los pájaros que por ese tiempo estarán construyendo sus nidos. Todo será como antes si uno lleva la primavera en el corazón.. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo. ¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?. Añadir usuarioContinuar leyendo aquí. Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.. ¿Por qué estás viendo esto?. Flecha. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.. Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.. ¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.. En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.. Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.. Sobre la firma. Escritor y periodista. Ganador, entre otros, de los premios de novela Alfaguara y Nadal. Como periodista empezó en el diario ‘Madrid’ y las revistas ‘Hermano Lobo’ y ‘Triunfo’. Se incorporó a EL PAÍS como cronista parlamentario. Desde entonces ha publicado artículos, crónicas de viajes, reportajes y daguerrotipos de diferentes personalidades.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Archivado En. Opinión. Poesía. Paul Verlaine. Primavera. Meteorología. Temporales. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí. _. Últimas noticias. 14:5414:0913:4413:38. La izquierda empieza a moverse: Gabriel Rufián y Emilio Delgado, juntos en un acto en Madrid. ¿Qué dicen las encuestas en Aragón? La mayoría absoluta del PP y otras posibles sorpresas. La condena del timón: decenas de jóvenes migrantes llenan las cárceles acusados de manejar el cayuco hacia Europa. “Tengo ‘vinógenes’, que es como el síndrome de Diógenes, pero con el vino, o sea, más caro”: Jesús González, de la Taberna La Tana. Cuando el agua brota hasta de los enchufes: ¿por qué estas lluvias que inundan España son tan extraordinarias?
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