En los últimos años, la música alternativa irlandesa se ha consolidado como una de las más vibrantes y combativas del planeta. Al elenco conformado por Fontaines D.C., Kneecap, Lankum, The Murder Capital, Gilla Band o Sprints hay que sumar ahora a Gurriers. Dan Hoff (voz), Ben O’ Neill y Mark McCormack (guitarras), Pierce Callaghan (batería) y Charlie McCarthy (bajo) se juntaron en Dublín durante la pandemia y, curiosamente, una de las primeras oportunidades para tocar fuera de su país se la ofreció el festival madrileño Mad Cool en 2022. Dos años después, publicaron su primer álbum, Come And See, y, en poco tiempo, dieron el salto a las grandes ligas.. «Tú escribes canciones y esperas lo mejor, que la gente las disfrute y le gusten lo suficiente como para poder tocarlas en directo y, con suerte, viajar con tu música. Pero que haya tenido tanto éxito y haya dado lugar a oportunidades increíbles, como actuar en el Festival de Glastonbury o el programa televisivo de Jools Holland, te hace sentir realmente bien», explica el vocalista Dan Hoff por videollamada desde la terraza de un hotel en California. El grupo se encuentra allí promocionando su segundo largo, Nobody’s Coming To Save You, y el vocalista remarca lo bien que grupos locales como Kneecap e Inhaler se portaron con ellos al invitarlos a abrir algunos de sus conciertos más masivos.. «Creo que acostumbrarse a tocar ante multitudes noche tras noche no solo ayuda a mejorar el espectáculo en vivo, la presencia escénica y a sentirse cómodo en espacios más grandes, aprendiendo a controlar al público y a mantener esa conexión», sugiere. «También influye en el proceso de composición. Cuando tocas en pequeños locales de punk o clubes reducidos, el sonido de la guitarra rebota en la pared del fondo y vuelve directamente hacia ti; lo oyes con más intensidad. La experiencia de estar con Kneecap en el Wembley Arena de Londres nos hizo reflexionar sobre cómo componer música que encaje mejor en espacios más grandes, y eso es lo que realmente hemos hecho de cara a este segundo largo».. Sin duda, sus intensísimos directos han sido el factor decisivo para que la popularidad de esta banda de postpunk haya crecido a través del boca a boca. «Desde el principio, se espera de nosotros mucha energía, movimiento e interacción con el público, porque así es como nos dimos a conocer como banda», confirma su correoso líder. «Queremos ofrecer eso a la gente para que se una a nosotros, se suelte durante una hora y simplemente, escape de la realidad que a veces toca soportar, por muy deprimente que suene eso». Se pudo comprobar en la pequeñísima sala El Sótano de Madrid, donde tocaron en febrero de 2025, y en breve volverá a ocurrir en Nazca (el 5 de noviembre) y en La2 de Barcelona (el 4 de noviembre).. «Existe una paradoja curiosa. Me parece interesante ver cómo el material más reciente se adapta a las salas pequeñas; es, en cierto modo, lo inverso a cómo planteamos el repertorio antiguo en los grandes recintos. Pero regresas a los clubes y sientes que eso es lo nuestro, nuestra esencia. Habrá una energía increíble, frenética», promete.. Es Gurriers un grupo crítico y cultivado, siempre desde una perspectiva política y humanista de izquierdas. Hoff, autor de las letras, menciona la influencia de autores como Kurt Vonnegut, Rebecca Solnit, Samuel Beckett o el cada vez más presente Mark Fisher. «Sin querer sonar demasiado pretencioso, creo que lo que consumes, investigas y lees te ayuda tener tu propia percepción del arte, la cultura y la política», argumenta. «En cierto modo, yo quiero ser como ellos. Son escritores y filósofos que no piden disculpas por lo que escriben; son muy directos: ‘Esto es lo que está pasando’. Realmente valoro a ese tipo de personas, sobre todo a Rebecca Solnit y su obra. Ella es, por así decirlo, una luz en la oscuridad para mí. Es una escritora que transmite mucha esperanza, aunque sus textos me parezcan bastante sombríos. Aborda temas complejos, pero los desglosa de tal modo que resultan fáciles de entender».. La actitud, espíritu y sonido de este quinteto encaja con la mayoría de sus compañeros de quinta del postpunk irlandés, y Hoff ofrece una interesante explicación sobre la eclosión de grandes bandas que se está produciendo en su país. «Todo gira en torno a la confianza: usar nuestra propia voz y cantar con seguridad sobre cosas que nos importan. Eso le faltaba a la música irlandesa. Quiero decir, siempre ha sido muy, muy buena, pero a menudo impostaba el acento e intentaba hacer creer que venía de otro lugar. Ahora tiene esa identidad que hace que más gente conecte con ella. El público se siente representado, y eso ha ayudado a legitimar la escena o, en cierto modo, a impulsarla».. Curiosamente, uno de los primeros sencillos publicados por Gurriers se titulaba Boy, como el primer álbum de U2, así que uno tiene que terminar preguntándole por el grupo irlandés más popular de todos los tiempos. «Me encantan, y creo que es una banda infravalorada por la gente de nuestra generación», apunta el vocalista. «En realidad, si quieres formar un grupo y aspiras a ser grande, te fijas en U2, aunque es una presencia tan constante que a menudo olvidas que están ahí», concede. «Quizás ya no tengan la misma preeminencia; por ejemplo, con los dos EP’s que sacaron este año siguen componiendo música política, pero no sé hasta qué punto cala o qué relevancia tiene en el debate más amplio sobre la música irlandesa contemporánea y actual», concluye el cantante.. Sala La2 (Barcelona), 4 de noviembre. Sala Nazca (Madrid), 5 de noviembre.
La Lectura // elmundo
El quinteto dublinés presenta su segundo álbum, Nobody’s Coming To Save You, influido por su salto a los grandes recintos y por la lectura concienciada de Rebecca Solnit o Mark Fisher Leer
El quinteto dublinés presenta su segundo álbum, Nobody’s Coming To Save You, influido por su salto a los grandes recintos y por la lectura concienciada de Rebecca Solnit o Mark Fisher Leer
