El escritor David Toscana (México, 64 años) se alzó este martes con el premio Alfaguara de novela 2026 con la obra El ejército ciego, que llegará a las librerías el próximo marzo. Distinguido con el premio Xavier Urrutia y el Elena Poniatiwska, así como con el premio Bienal Vargas Llosa, por obras anteriores, suma ahora un nuevo galardón —“el que todos deseamos”, afirmó— con una nueva obra de ficción, descrita en le fallo como “una gran épica de los vencidos”. Según el acta del premio Toscana se aleja “del relato histórico convencional para ofrecer una lectura simbólica, casi mítica, sobre la guerra, el poder y la resistencia”.. Seguir leyendo
El escritor David Toscana (México, 64 años) se alzó este martes con el premio Alfaguara de novela 2026 con la obra El ejército ciego, que llegará a las librerías el próximo marzo. Distinguido con el premio Xavier Urrutia y el Elena Poniatiwska, así como con el premio Bienal Vargas Llosa, por obras anteriores, suma ahora un nuevo galardón —“el que todos deseamos”, afirmó— con una nueva obra de ficción, descrita en le fallo como “una gran épica de los vencidos”. Según el acta del premio Toscana se aleja “del relato histórico convencional para ofrecer una lectura simbólica, casi mítica, sobre la guerra, el poder y la resistencia”. Seguir leyendo
El escritor David Toscana (México, 64 años) se alzó este martes con el premio Alfaguara de novela 2026 con la obra El ejército ciego, que llegará a las librerías el próximo marzo. Distinguido con el premio Xavier Urrutia y el Elena Poniatiwska, así como con el premio Bienal Vargas Llosa, por obras anteriores, suma ahora un nuevo galardón —“el que todos deseamos”, afirmó— con una nueva obra de ficción, descrita en le fallo como “una gran épica de los vencidos”. Según el acta del premio Toscana se aleja “del relato histórico convencional para ofrecer una lectura simbólica, casi mítica, sobre la guerra, el poder y la resistencia”.. El jurado en esta XXIX edición ha estado presidido por Jorge Volpi, escritor mexicano ganador de este mismo premio en 2018 y actual director del Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque en Madrid, y ha estado integrado por las escritoras Brenda Navarro y Agustina Bazterrica, así como por la scout y programadora cultural Camila Enrich —quien puso en marcha el proyecto de Finistres en Cataluña— y el periodista que dirige el programa de RTVE Página dos, Óscar López. Pilar Reyes, directora editorial de la división literaria de Penguin Random House Grupo Editorial, formó también parte del jurado con voz pero sin voto. “A partir de un hecho histórico del siglo XI en el que Basilio II, emperador de Bizancio, ordena cegar a 15.000 soldados búlgaros, el autor crea una fábula oscura y poderosa”, expone el acta, que también destaca el “humor negro” y el “tono oral” de la obra.. El autor, formado como ingeniero en su Monterrey natal, tiene su base en Madrid desde hace unos años. Toscana subió al escenario donde le aguardaba el jurado, y habló del espacio fuera del tiempo que se construye en la literatura. “No pensé mucho en nuestra época, porque las novelas piensan por sí solas. El libro habla de un evento ocurrido hace 1.012 años, que necesariamente habla también de nuestro tiempo, como las novelas de hace mil años también nos hablan de hoy”, señaló antes de añadir que entiende su libro como un homenaje a la literatura.. Un códice conservado en la Biblioteca Nacional, el Skylitizens Matritensis, que fue expuesto tras su restauraciónen 2024, ha jugado un papel central en la gestación de la novela, según explicó. “Es una gran crónica de guerra y en ella se muestra cómo cambian los valores con el tiempo”, apuntó al explicar que su novela arranca con un párrafo tomado de este texto bizantino en el que trabajaron siete ilustradores.. Su esposa polaca y su cercanía con Polonia, donde pasa largas temporadas, le acercan al conflicto de Ucrania, algo que él supone que ha terminado por destilarse de alguna manera en su nueva obra. “Me gusta mucho la literatura de guerra, las historias que llevan al ser humano al límite”, señaló antes de añadir que la resistencia de los individuos es un tema que le cautiva especialmente y los Balcanes es un lugar por el que siente especial querencia. El relato de esos ciegos que él recoge en su novela nunca ha sido desarrollado, aunque es una tragedia recordada con monumentos. Toscana la recompone a partir de varias primeras personas en una narración que ofrece una “lectura simbólica, casi mítica de la guerra”, según el jurado. “Trato de pelear para que la prosa pueda usurpar el lugar de la poesía, sin serlo”, advirtió Toscana.. La celebración y anuncio del premio, en la galería de cristal del palacio de Cibeles de Madrid, reunió este martes a distintos actores del mundo literario y editorial. Nuria Cabutí, CEO del Penguin Random House Grupo Editorial, abrió el turno de intervenciones para reivindicar el papel de los libros en una “época marcada por la velocidad” y el importante papel que la literatura juega en “entrenar en empatía y pensamiento crítico”. La escritora y concejal de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, subrayó la apuesta de la ciudad por la cultura como eje estratégico, antes de ceder la palabra al secretario de Estado de Cultura, Jordi Marti Grau.. A la gran cita acudieron autores premiados en anteriores ediciones como Santiago Roncagliolo, Manuel Vicent, Sergio Ramírez, Patricio Pron o la académica Clara Sánchez. El premio Cervantes y académico Luis Mateo Díaz, junto a sus colegas en los plenos de la RAE Manuel Gutiérrez Aragón y José María Merino, el director del Instituto Cervantes y poeta, Luis García Montero, la escritora y editora invitada del sello yeguas de Troya, Gabriela Wiener. También acudieron escritores como Rosa Montero, Aroa Moreno, Marcos Giralt Torrente o Luisgé Martín y libreros como Lola Larumbe o Jesús Trueba.. Dotado con 175.000 dólares, una escultura de Martín Chirino y la publicación en todo el territorio de habla hispana por el sello Alfaguara, el premio es uno de los más concurridos en lengua española. En esta ocasión se recibieron 1.140 manuscritos de los cuales casi la mitad fueron remitidos desde España (524), y más de un centenar desde Argentina, México y Colombia respectivamente.. El premio Alfaguara, casi en su trigésima edición, fue creado a mediados de los años sesenta cuando nació Alfaguara, interrumpido poco después y retomado a finales de los noventa con su actual formato y espíritu transatlántico. Entre los ganadores de los últimos años cabe mencionar a Pilar Quintana, Sergio del Molino, Ray Loriga, o Juan Gabriel Vásquez.
