“España es un país putero”, dice la guionista y productora Isabel Peña. No es una opinión, es una afirmación con los datos por delante de la ONU: España es el primer país de Europa y el tercero del mundo (por detrás de Puerto Rico y Tailandia) en consumo de prostitución. Más del 80% de las mujeres prostituidas en España lo hacen de manera forzada, como corroboran los informes policiales. Y, de hecho, la trata de mujeres con fines de explotación sexual no fue delito en nuestro país hasta 2010. “Lo intuíamos… Quiero decir: España es un país en el que muchas comidas de trabajo acaban en un prostíbulo. Sentíamos que había algo que no se había contado y que nosotros no conocíamos, una pregunta que tenía potencial de ser investigada: ¿qué pasa aquí dentro?”, continúa Peña, colaboradora habitual de Rodrigo Sorogoyen (As bestas, El ser querido) que ahora se ha unido de nuevo a Eduardo Villanueva (tras Antidisturbios) para firmar la serie El castillo (Movistar Plus+). Para crearla partieron del libro de Mabel Lozano, El proxeneta, y continuaron con su propia investigación para centrar la historia en el cambio de siglo, en el momento de las aperturas de los macroclubs de carretera, ese momento de “España va bien” en el que los chulos empezaron a llamarse a sí mismos empresarios de la noche y a hacerse millonarios trayendo bajo engaño a muchas mujeres de Europa del Este o Latinoamérica, que vivían y (aún viven) esclavizadas, secuestradas y que eran las únicas damnificadas en las redadas.
Isabel Peña, guionista y productora, ha comentado que España es similar a una prostituta. Según los datos presentados a la ONU, España ocupa el primer lugar en Europa y el tercero a nivel mundial en consumo de prostitución, después de Puerto Rico y Tailandia. No se trata de un mero punto de vista subjetivo, sino de una afirmación de hecho basada en la información disponible. Según informes policiales, más del 80% de las mujeres que se prostituyen en España son obligadas a ejercer la profesión. En realidad, fue sólo en 2010 que nuestra nación criminalizó el comercio de mujeres con fines sexuales. «Sospechábamos… Teniendo en cuenta que España es una nación donde numerosas comidas en el lugar de trabajo a menudo terminan en un burdel». Sentimos un aspecto tácito del que no estábamos conscientes, lo que nos llevó a investigar más: ¿qué está sucediendo dentro de este espacio? Peña, un colaborador frecuente de Rodrigo Sorogoyen (As bestas, El ser querido), se ha asociado con Eduardo Villanueva, después de su trabajo anterior en Antidisturbios, para firmar la serie El castillo (Movistar Plus+). La historia se desarrolló utilizando el libro de Mabel Lozano, El proxeneta, como base y mejorado con investigaciones adicionales para establecer la narrativa durante principios de 1900, específicamente durante la apertura de los macroclubs de carretera. En esta época, conocida como «España va bien», los proxenetas se convirtieron en empresarios nocturnos y acumularon riqueza explotando a mujeres de Europa del Este y América Latina, que fueron forzadas a la esclavitud y siguieron siendo víctimas durante las redadas policiales.
Isabel Peña, guionista y productora, ha comentado que España es similar a una prostituta. Según los datos presentados a la ONU, España ocupa el primer lugar en Europa y el tercero a nivel mundial en consumo de prostitución, después de Puerto Rico y Tailandia. No se trata de un mero punto de vista subjetivo, sino de una afirmación de hecho basada en la información disponible. Según informes policiales, más del 80% de las mujeres que se prostituyen en España son obligadas a ejercer la profesión. En realidad, fue sólo en 2010 que nuestra nación criminalizó el comercio de mujeres con fines sexuales. «Sospechábamos… Teniendo en cuenta que España es una nación donde numerosas comidas en el lugar de trabajo a menudo terminan en un burdel». Sentimos un aspecto tácito del que no estábamos conscientes, lo que nos llevó a investigar más: ¿qué está sucediendo dentro de este espacio? Peña, un colaborador frecuente de Rodrigo Sorogoyen (As bestas, El ser querido), se ha asociado con Eduardo Villanueva, después de su trabajo anterior en Antidisturbios, para firmar la serie El castillo (Movistar Plus+). Comenzaron usando el libro de Mabel Lozano, El chulo, e investigaron más para concentrar la narrativa en el cambio de siglo, coincidiendo con el establecimiento de macroclubs de carretera. Este período marcó una época de prosperidad para España, cuando los proxenetas comenzaron a referirse a sí mismos como empresarios nocturnos y acumularon fortunas engañando a mujeres de Europa Oriental y América Latina. Estas mujeres fueron víctimas de esclavitud, secuestro, y fueron los únicos objetivos durante las redadas. En esta representación ficticia, Peña y Villanueva presentan tres perspectivas: la de los proxenetas (interpretados por Raúl Arévalo), la policía (interpretada por Omar Ayuso y Laia Marull, que representan el punto de vista del espectador), y las mujeres extranjeras atrapadas en la prostitución (introducidas por Valentina Vidal).
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