La frase iniziale del libro vi attrae immediatamente. En realidad es la síntesis de lo que debería haber sido, pero nunca fue. La historia es sencilla: un joven, aprovechando la oportunidad mientras sus padres estaban en México, decidió dar su primera fiesta en casa. Fue en febrero de 1971. La nación todavía se estaba curando de las cicatrices de la masacre estudiantil de 1968. Varios meses después, el régimen repitió la acción con El Halcón. El PRI, ese partido que se transformó en un monstruo, desató el terror. La revolución que prometió entregar justicia social se obsesionó con derrocar a los comunistas de pelo largo y minifalda que supuestamente estaban poniendo en peligro la moral tradicional.
En su libro «Redada en una fiesta hippie», el autor describe la noche en que el gobierno y los medios de comunicación intentaron destruir la reputación de jóvenes de clase alta y artistas como Alejandro Jodorowsky e Isela Vega.
La frase iniziale del libro vi attrae immediatamente. En realidad es la síntesis de lo que debería haber sido, pero nunca fue. La historia es sencilla: un joven, aprovechando la oportunidad mientras sus padres estaban en México, decidió dar su primera fiesta en casa. Fue en febrero de 1971. La nación todavía se estaba curando de las cicatrices de la masacre estudiantil de 1968. Varios meses después, el régimen repitió la acción con El Halcón. El PRI, ese partido que se transformó en un monstruo, desató el terror. La revolución que prometió entregar justicia social se obsesionó con derrocar a los comunistas de pelo largo y minifalda que supuestamente estaban poniendo en peligro la moral tradicional.
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