Es el niño prodigio de Pedro J. Ramírez. Es periodista, tertuliano y escritor. Acaba de publicar Los días que no existieron (Espasa), un thriller protagonizado por una periodista. Hay crímenes de lesa humanidad, nazis refugiados en España y ETA.. ¿Qué sonaba en el coche de sus padres?. The Beatles y Cat Stevens. También mucha música clásica, porque mis padres, además de mis hermanos, son músicos. Yo, que era el más moreno de los cuatro, fui consecuentemente la oveja negra.El coche era una prolongación de la fiesta en casa, que se celebraba corriendo alrededor de una mesa de cristal. Hoy, supongo que eso está penado con pena de cárcel. Sonaban Moonshadow y Ob-La-Di, Ob-La-Da. Son las mismas canciones que ponemos ahora a nuestros hijos, aunque nos hemos ahorrado la mesa de cristal.. ¿Qué libro tiraría a la piscina?. Esto era una cosa muy de Umbral. Recuerdo que, en mi primera visita a la Dacha, para estar con España, su viuda, miré con ingenuidad a la piscina, como si tantos años después pudieran seguir todos esos libros ahí tirados. De las estanterías, recuerdo casi todo ensayo y poesía. Creo que no leía una sola novela. Supongo que la piscina estaría inundada de novelas. Si estuviera vivo, le habría mandado la mía envuelta en un chubasquero.Tiraría a la piscina Una pena en observación, de C.S Lewis. Un libro bellísimo. Nos encargaron leerlo en la universidad. Joder, teníamos 18 años, eran los años invencibles. Leer aquello fue como un disparo en el estómago, un golpe de muerte. Todavía hoy, cuando lo veo, me produce escalofríos.. Si pudiera viajar en el tiempo, ¿qué haría?. Viajaría al momento donde la violencia política se adueña de las sociedades. Al año exactamente anterior a los totalitarismos. A la Italia de un año antes de Mussolini, a la Alemania de un año antes de Hitler, a la Cuba de un año antes de Fidel, a la Rusia de un año antes de Lenin, a la España de enero de 1936… Ahí están los materiales con los que he procurado escribir la novela y construir los personajes. Sólo que he tenido que hacerlo en diferido y tomando el té con gente de cien años.. ¿Cuál es su epifanía?. No tiene el matiz luminoso que se suele dar a las epifanías, aunque sí había una lampara encendida. Una vieja lámpara de color amarillo. El día que mi abuelo me contó, en su despacho, tantos años después, algo que no había contado a sus hijos. La extorsión de ETA. Eso me obligó a empezar la novela de nuevo y a convertir a Julia, su protagonista, en la nieta de un asesinado por ETA. Aquella revelación fue una epifanía porque cambió mi manera de escribir un trabajo de seis años. Y eso que fuimos unos afortunados. Porque no pagó y conservó la vida. Tuve que entender, revisitando un tanto catárticamente los recuerdos, que el abuelo que jugaba en la alfombra con sus nietos era también un hombre que salía de casa cada día a una hora distinta.Aunque también debo decirte, Juandi, que en este momento de la vida, parecido al tuyo, mi Epifanía vuelve a ser la original del término. Mi hijo mayor, de dos años y medio, ya ha entendido qué son los Reyes Magos. No recordaba que fuera algo tan impresionante. El ritual previo: la cabalgata, los licores para los Reyes, el agua para los camellos, los zapatos alrededor de la alfombra. Y los ojos de un niño ardiendo.. «Me resulta insoportable la contaminación acústica. El hecho de poner música en todas partes sin preguntar. Es un enloquecimiento colectivo». ¿María Pombo o Carmen Machi?. Como autoproclamado secretario general de las juventudes de la UCD -ninguno de los ministros vivos de Suárez me ha negado de momento tal condición-, me niego en rotundo a elegir. En todo caso, las juntaría a las dos.. ¿Qué hábito ajeno le resulta insoportable?. La contaminación acústica. El hecho de poner música en todas partes y a todas horas sin preguntar a quienes comparten ese espacio si desean escuchar música. Es un enloquecimiento colectivo. Las cafeterías, las tiendas de ropa, los gimnasios, las piscinas. ¡Hasta los ascensores! No podemos normalizar esa infamia. ¡Lector de El Mundo, plántate! Hagámoslo juntos. Pidamos que bajen o quiten la música de todos esos lugares que no la requieren.. En caso de que existieran unos Razzies a la peor persona del año, ¿quién sería el Nobel de los idiotas?. Pero, ¿no le he dicho ya que me he autoproclamado líder de las juventudes de UCD? Eso implica la abstención en el uso público del insulto. Un olor de infancia.. El de las pelotas de tenis recién abiertas. Primero, el sonido de la chapa al abrirse, como si fuera una Coca-Cola. Y después, ese olor tan difícil de describir, pero tan increíble. Veo que existe un perfume en venta desde 1996. Marca Demeter. Aroma, Fuzzy balls. Pero no me atrevo a probarlo. Si falla, se me pudrirá la magdalena de Proust para siempre.. ¿Qué canción no puede dejar de escuchar?. De lo más nuevo, me gusta muchísimo A Bar Song, de Shaboozey. Mind games, de John Lennon, siempre. También escucho mucho últimamente Egipto, que acaba de estrenar mi hermano, Berti Ramírez. Y no hay día en que no escuche El sitio de mi recreo, de Antonio Vega. Ponga también el Bolero de Ravel o algo de Satie, para que mi familia no me crucifique.. Si fuese un animal, ¿cuál sería?. Un periodista.. ¿Quién es?. Procuro evitar el psicoanálisis. ¿Eso no tendría que decirlo usted en la entradilla? ¡Me está haciendo una entrevista! Un chaval de Pamplona que se lo pasa bien y que tiene la suerte de hacer las cosas que más le gustaban con diecisiete años: la radio, un periódico, una novela. En este último tiempo, el de la escritura de Los días que no existieron, he sido un afortunado que ha hecho un viaje a la sima de la condición humana: terroristas de ETA, víctimas del terrorismo, hijos de nazis con crímenes de lesa humanidad a la espalda, el último ministro de Franco vivo, ciudadanos centroeuropeos que sobrevivieron a la ocupación alemana, la hija de uno de los pilotos que bombardeó Guernica, una superviviente de tal bombardeo… De ahí nacieron los personajes.. ¿Es posible odiar a primera vista?. Si es posible amar a primera vista, sí. En caso contrario, no. Y no creo que ninguna de las dos cosas sea posible a primera vista. Lo que sí es posible a primera vista son el deseo y el rechazo.. «Tiene razón Luis Alberto de Cuenca cuando dice que hablar de la política de hoy se ha convertido en algo de mala educación». ¿Qué película podría ver todos los días?. Midnight in Paris, de Woody Allen.. ¿Cuál es su mayor contradicción?. Haber nacido en los 90 y estar todo el tiempo, con una libreta, sumergido en los años más violentos del siglo pasado. Otra contradicción sería esta: llamar todo el tiempo viejos a mis compañeros de radio cuando soy un maldito viejoven. Quizá Alsina tuviera la culpa: me mandó a entrevistar centenarios por todas partes. De algunas de esas conversaciones -soldados de la guerra, habitantes de dictaduras en Europa y América- salieron materiales para la novela. Hablar con un ser humano de cien años teniendo treinta es uno de los mayores placeres que hay en la tierra. El último nazi parecido al que invento en la novela se me escapó por los pelos. Murió en San Sebastián en 2011, en el barrio de Amara.. ¿Cuál ha sido su sueño más raro?. Cuando duermo fuera de casa, siempre tengo la misma pesadilla: el despertador no suena y llego tardísimo a la radio. En realidad, «llegar tarde a la radio» no existe. Es no llegar.No recuerdo el sueño más extraño, pero sí tuve uno bastante inquietante hace unos días. Era jugador de Osasuna y nos tocaba Champions en el Bernabéu, cosa que puede pasar en cualquier momento. Entonces, me pasaba algo raro en los días previos al partido. No conseguía golpear el balón cuando me lo pasaban. Probablemente, fuera un sueño moral. Lo mejor que podía pasarle a mi equipo.. ¿Quién es su hombre favorito?. Mi abuelo José Mari. Y Ante Budimir. Dos gigantes balcánicos.. ¿A qué actor elegiría para interpretar su biopic?. Carlos Cuevas, aunque ya me jode arruinarle la carrera.. ¿Qué paraíso no es la España vacía?. El de una cerveza con amigos a cualquier hora, el de un restaurante por descubrir, el de ir al cine, el de dar un paseo y ver gente haciendo cosas, el del campo de fútbol el domingo, el de los mercados municipales.. ¿Cuál es su rutina para despolitizarse?. Tiene razón Luis Alberto de Cuenca cuando dice que hablar de la política de hoy se ha convertido en algo de mala educación. Una costumbre muy sana es hablar de política sólo a cambio de dinero. Y otra: procurar no hablar de política con nadie interesante al que te encuentres. Salvo que ese alguien sea interesante por su conocimiento de la política. Una vez, gané a Pedro Sánchez al ping pong 11-0. Era una partida simultaneada con entrevista. Creo que no nos hemos recuperado ninguno de los dos. Está grabado. Sánchez era candidato, no presidente. Lo que no está grabado, qué pena, es la despedida. Me dio la mano y, mirándome a los ojos, me dijo: «La revancha, en La Moncloa». ¡Lo juro! Pensé, como la mayoría entonces, que era imposible que fuera presidente. Ahora que lo es… Llevo casi ocho años esperando la revancha. Presidente, seguro que esto te lo pasa alguno de tus asesores: ¿por qué no hacemos de una maldita vez la revancha? Dame una oportunidad, aunque sea una en ocho años, de decir que cumples con tu palabra.
La Lectura // elmundo
Es el niño prodigio de Pedro J. Ramírez. Es periodista, tertuliano y escritor. Acaba de publicar ‘Los días que no existieron’ (Espasa) Leer
Es el niño prodigio de Pedro J. Ramírez. Es periodista, tertuliano y escritor. Acaba de publicar ‘Los días que no existieron’ (Espasa) Leer
