En La Venus del ‘smartphone’ (Editorial Carpe Noctem), la periodista Marita Alonso (Madrid, 40 años) analiza los mecanismos internos y las contradicciones de las aplicaciones de ligar. Desde un punto de vista sociológico, psicológico y feminista traza el mapa de un fenómeno que ha transformado por completo el modo en el que se encuentra pareja en nuestro tiempo.. Seguir leyendo
En La Venus del ‘smartphone’ (Editorial Carpe Noctem), la periodista Marita Alonso (Madrid, 40 años) analiza los mecanismos internos y las contradicciones de las aplicaciones de ligar. Desde un punto de vista sociológico, psicológico y feminista traza el mapa de un fenómeno que ha transformado por completo el modo en el que se encuentra pareja en nuestro tiempo. Seguir leyendo
En La Venus del ‘smartphone’ (Editorial Carpe Noctem), la periodista Marita Alonso (Madrid, 40 años) analiza los mecanismos internos y las contradicciones de las aplicaciones de ligar. Desde un punto de vista sociológico, psicológico y feminista traza el mapa de un fenómeno que ha transformado por completo el modo en el que se encuentra pareja en nuestro tiempo.. Bumble y Tinder han perdido millones de usuarios. ¿Por qué?. Estamos en un momento de cansancio. No podemos depositar todas las esperanzas en una aplicación. Todos entendemos que si me bajo Duolingo y lo uso un par de veces no voy a hablar japonés fluido. El hecho de tener una aplicación para ligar no significa que vayas a encontrar pareja rápidamente. Debes dedicar tiempo y ser valiente porque para encontrarla, sobre todo a partir de cierta edad, tienes que desnudarte mucho más que físicamente. Tienes que mostrar miedos, inseguridades y, sobre todo, saber lo que quieres. Lo queremos todo instantáneamente y para el amor hay que tener paciencia; el amor se cocina a fuego lento en tiempos de comida rápida.. A pesar de la pérdida de usuarios, tras escribir este ensayo tiene claro que estas aplicaciones han llegado para quedarse.. Con las vidas precarias que tenemos y la falta de tiempo libre, estas herramientas pueden ser muy útiles. Son una buena alternativa para conocer personas. El principal problema está en cómo las usamos. No estamos siendo responsables. A veces somos muy fríos y se nos olvida que al otro lado de la pantalla hay una persona. El ghosting es deporte nacional.. Se ha hablado mucho de lo doloroso que es el ghosting, sin embargo, no parece que hayamos aprendido demasiado.. Dominic Pettman, autor de Ghosting: On Disappearance, dice que la mayoría de la gente prefiere una discusión o incluso una burla al ghosting. Lo prefieren porque de esa manera tienen la oportunidad de entender lo que pasa o de cambiar la opinión del otro. El ghosting es un diálogo unidireccional asfixiante. No hay una clausura. Sin final, la herida siempre está abierta y al no saber qué ha ocurrido te imaginas todo tipo de situaciones. Irene Cuevas en su libro Un momento de ternura y de piedad dice: “Si quieres matar a alguien, puedes empezar haciéndole el vacío. Seguro que has visto cuchillos que cortan menos”. No puedo estar más de acuerdo.. Cuenta que es común que la gente le ponga tan poco interés a una ruptura que le pide a la IA que redacte una despedida.. Ya no sabes qué es peor: si el ghosting o esto. Que sea un robot el que hable por ti me parece de una crueldad máxima. Es una falta de responsabilidad absoluta y nos hace malas personas.. En medio de todo este caos, surge Hinge, que promete conectar a gente que busca algo más profundo.. Encontraron su nicho bajo el lema “la aplicación diseñada para ser borrada”, refiriéndose a que ibas a encontrar amor de verdad y no la ibas a necesitar más. En Estados Unidos ha influido que Mamdani, el alcalde de Nueva York, contase que conoció a su mujer ahí. Dijo que no había que perder la esperanza en las aplicaciones de ligar y se convirtió en ‘embajador’ casi sin quererlo.. Los expertos apuntan que si respondes rápido a un mensaje tienes más posibilidades de que acabe en cita.. Creen también que es mejor quedar cuanto antes. Es más positivo no construir relaciones en la imaginación y conocerse en persona pronto. Además, al quedar rápido estás poniendo encima de la mesa tu tiempo. No se trata de encontrar los mejores abdominales, sino de encontrar a alguien que haga de su tiempo el tuyo.. En el ensayo menciona El banquete de Platón, donde el filósofo aseguraba que cuando hay demasiadas opciones, el deseo no se enciende.. Claro porque el deseo se construye cuando no hay abundancia, cuando existen ciertas carencias. Cuando hay tanta gente disponible a veces no sabes elegir. Y nos tratamos los unos a los otros como mercancía o como transacciones.. ¿En las apps de citas pesan mucho los temas políticos?. Dicen las estadísticas que las mujeres estamos menos dispuestas a salir con alguien que no comparte nuestra ideología. El tema de los valores es esencial. Según qué ideología tengas, en mi caso, al menos, va a suponer que sea imposible que tengamos incluso una cita porque hay ideologías que van contra los derechos de otros seres humanos. Tengo claro es que puedo salir con gente alta, bajita, fea, guapa, rica, pobre, pero no mala persona.. En su ensayo menciona también La mecánica de los fluidos, un documental sobre cómo el algoritmo de estas apps es una fábrica de incels.. Algunos hombres tienen un grave problema con la gestión del rechazo. Se creen que estas apps les dan derecho a encontrar pareja o a mantener relaciones sexuales. Ese rechazo mal gestionado puede conducir a la violencia. Por eso es muy importante que las apps tengan mecanismos de control sobre el acoso. Y también que las mujeres participen en la programación de esos algoritmos y en los sistemas antiacoso porque nosotras vemos las grietas del sistema donde ellos no las ven.. La mayoría de la gente que se enamora en la vida real probablemente habría dejado pasar a ese gran amor en una aplicación…. Es una búsqueda basada en filtros. Estamos dejando escapar a mucha gente por el modo superficial y acotado en el que buscamos. Seguramente yo tampoco hubiera hecho match en una app con ninguna de las parejas que he tenido.. Marita Alonso. Carpe Noctem, 2026. 128 páginas. 17 euros
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