Hay a quienes no les queda otra que asumir la muerte como lo haría cualquier estoico: emociones hacia dentro y a vivir con ello. El duelo, parece, está reservado para unos cuantos, y la orfandad -algo tan sumamente universal- suele ser un término aplicado a niños, adolescentes, veinteañeros a lo sumo. Es ahí donde Tantas flores, la obra de danza contemporánea creada por Alejandro Palomas (escritor) y Chevi Muraday (bailarín y coreógrafo) -ambos únicos intérpretes de la pieza-, pretende indagar.. Muraday, Premio Nacional de Danza 2006, explica que se trata de una obra que germinó sin la pretensión inicial de subirse a un escenario. «El verdadero punto de partida fue el encuentro entre Alejandro Palomas y yo en un momento muy vital de nuestras vidas, algo muy esencial, muy universal, pero también muy triste: el fallecimiento de nuestras madres», cuenta. Fue la unión de ambos en ese duelo lo que hizo que Tantas flores empezara a gestarse. Entre la catarsis, la pérdida y la complicidad entre dos amigos, Palomas y Muraday se toparon con una pieza que recoge «todas las palabras que se quedaron en el camino, que no pudimos decir en su momento». Y añade: «Es una forma de homenajear a esas dos mujeres tan importantes en nuestras vidas».. Sobre el escenario de la Sala Negra de Teatros del Canal, esta oda al duelo cobrará vida del 7 al 11 de enero.. Mientras Muraday trabaja desde la corporeidad, Palomas es el artífice de la parte literaria de la obra. «El texto llegó como una reflexión, como esas largas conversaciones sobre la desubicación, sobre cómo el mundo cambia a partir de ese momento que crees que solo te pasa a ti, pero que en realidad es universal», explica Muraday. La obra, tan íntima y «pequeñita», como él mismo la describe, busca remover a conciencia las emociones que orbitan alrededor de la vulnerabilidad y la orfandad de los hombres adultos. «Parece que llegas a los 55 y ya no eres huérfano… ¿por qué?», se pregunta el creador.. El personaje al que él mismo interpreta está completamente perdido en un mundo que apenas reconoce. «Para empezar, no entiende que su madre ya no esté. Sobre el escenario nunca pisa por donde ya ha pisado. La fisicalidad nace de la confusión, del no saber, del habitar el cuerpo desde otro lugar», explica. En Tantas flores hay repetición, pérdida y «la sensación constante de no encontrar un sitio donde poder estar. Es la desorientación más absoluta del duelo». Las flores juegan un papel tanto físico como simbólico. «Paso toda la obra con un ramo de flores en la mano que soy incapaz de dejar sobre la tumba de mi madre. Siento que, si las dejo, el vínculo se corta». Las flores simbólicas, añade, son las que recubren su cuerpo: «Son todas esas cosas que nunca fui capaz de decirle en vida».. Hay una idea que planea de forma constante sobre la obra: «Hay que sobrellevarlo». No hay otra opción. La cuestión es cómo. «Normalmente los hombres no tenemos la oportunidad de verbalizarlo, de vivir el duelo con libertad. Compartirlo cambia las cosas», reflexiona. Desde lo onírico, desde un «no-lugar», ambos personajes regresan a los niños que fueron, a una infancia todavía incorrupta por lo que estaba por llegar. «Es entrañable y, aunque suene contradictorio, es una pieza llena de belleza y también de humor», cuenta Muraday.. No siempre es necesario huir del melodrama, renegar de la melancolía o exiliar la tragedia, pero en Tantas flores el creador considera imprescindible abordar el duelo desde la honestidad más pura. Una honestidad que acoge una amalgama de paradojas a menudo difíciles de asumir. «El dolor puede ser bello», recuerda. Y añade: «La vulnerabilidad está impregnada en los personajes, pero no desde la tristeza. No está edulcorado, pero tampoco es una pieza oscura». Una frase de la obra, cree, lo resume todo: «Cuando muere una madre, nace un planeta».
La Lectura // elmundo
El coreógrafo y el escritor Alejandro Palomas fusionan palabra y cuerpo en ‘Tantas flortes’, una obra que aborda la orfandad a los 50, la vulnerabilidad masculina y la pérdida, desde el humor y la belleza Leer
El coreógrafo y el escritor Alejandro Palomas fusionan palabra y cuerpo en ‘Tantas flortes’, una obra que aborda la orfandad a los 50, la vulnerabilidad masculina y la pérdida, desde el humor y la belleza Leer
