Un frasco de perfume al extracto de Maderas de Oriente como si fuera un zigurat, los templos de la antigua Mesopotamia, y otro con aroma tropical de Hawaii en un frasco de cristal cual rascacielos. En la década de los felices años 20, en plena euforia hedonista tras la Primera Guerra Mundial, estas colonias de la marca Myrurgia se vendían en tiendas y grandes almacenes. Hoy, son piezas de museo. ¿Lo serán dentro de cien años las colonias de Zara? Como un frasquito rosa chicle que parece un pintauñas o uno más sobrio de vidrio grueso y pintado por dentro en plata, creando una segunda piel y unas transparencias que remiten a un producto de lujo (más Chanel) pero a precio de masas. Son diseños de 2018 del estudio valenciano Lavernia & Cienfuegos para la línea Zara Parfums.. La exposición Art (D)éco 1925 | 2025. El diseño, espejo de las Artes Decorativas explora en el Museo del Diseño de Barcelona dos momentos clave en la historia: cómo eran los objetos de lujo y cotidianos de los años 20 en contraposición con nuestro presente. «No es una exposición homenaje ni art déco, es una muestra de diseño que nos permite reflexionar sobre cómo los objetos han cambiado la sociedad y cómo la sociedad ha cambiado los objetos», explica el diseñador Salvi Plaja, presidente del FAD, la histórica asociación Fomento de las Artes y del Diseño, fundada en 1903 y que es el motor de la muestra. Porque en 1925 el FAD participó por primera vez en la magna Exposición Internacional de las Artes Decorativas e Industriales Modernas de París, que se celebró en el Grand Palais y la explanada de las Tullerías: el gran escaparate de la modernidad de la época, justo en el momento en que eclosionana un nuevo estilo, el art déco. «Es una mezcla imposible entre barroco y cubismo. El art déco se sitúa en la frontera entre el art nouveau, el modernismo y el novecentismo», sintetiza el arquitecto Pedro Azara, comisario de la muestra, profesor de Estética y director del departamento de Teoría e Historia de la Arquitectura de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC).. Frente a los excesos ornamentales del modernismo, el art déco encuentra en la simetría una nueva forma de expresión: potencia las diagonales, los zig-zags y las espirales. Y las mezcla con el exostismo de las culturas antiguas, reinterpretadas desde el prisma de París. Algo que se resume en el impresionante tapiz Diana cazadora (1923) de Tomas Aymat, que representa a la diosa grecorromana de forma voluptuosa y hedonista, rodeada por un friso modernísimo de motivos geométricos. «Fue una de las piezas más comentadas de la Expo de París y ganó un premio», resalta Azara y revela una anécdota poco conocida… «La gran estrella de la exposición tenía que ser Antoni Gaudí. Se le invitó reiteradamente, se intentó por todos los medios que fuera, pero no quiso:ya participó en 1910 y fue un fracaso estrepitoso», cuenta. Gaudí moriría al año siguiente, atropellado por un tranvía.. La exposición del Museo del Diseño despliega los más diversos objetos de los años 20-30, desde electrodomésticos -muchos de fábricas armamentísticas durante la Gran Guerra- hasta vestidos de alta costura, algunos de la gran bailarina Tórtola Valencia. Y lo hace en lo que parecen pasarelas de un almacén logístico: Roger Badia ha diseñado el espacio como una nave industrial, con un toque sofisticado de aeropuerto. Un letrero luminoso, como el de un vuelo, divide el espacio en dos y separa ambos siglos: con solo un paso se llega al 2025.. «Estamos en medio de un decenio que empezó con el COVID, marcado por las guerras y el colapso de los recursos naturales. Hay un gran eclecticismo entre los objetos escogidos, desde lo más artesanal a la producción en masa. No proponemos ninguna lectura dogmática, cada uno lo interpreta a su manera», señala Paja. Después de pasear por el presente -hay botellas Font Vella, lámparas de Miguel Milà, violines eléctricos-, muchos vuelven a retroceder al pasado: a esos biombos lacados que son una pura obra de arte o a las simples hojas de afeitar con un diseño exquisito, como La Sultana o Nueva Palmera. Eran los felices 20. Eso sí, algunas cosas no cambian ni en un siglo, como el anuncio de una crema para adelgazar de 1930, Gelèe Mitza, de la farmacéutica Viladot de Agramunt. El cartel muestra a una sofisitcada artista -estilo Rita Hayworth si fuera vestida a lo burbuja Freixenet- en un escenario con los brazos abiertos y un cuerpo esbelto, moldeado por la crema milagrosa.. Hasta el 25 de enero de 2026
La Lectura // elmundo
El Museo del Diseño de Barcelona enfrenta pasado y presente en un despliegue de objetos cotidianos y de lujo en la exposición ‘Art (D)éco 1925-2025’ Leer
El Museo del Diseño de Barcelona enfrenta pasado y presente en un despliegue de objetos cotidianos y de lujo en la exposición ‘Art (D)éco 1925-2025’ Leer
