Que la literatura no consiste en (o por lo menos no se reduce a) colocar un conjunto significativo de palabras en un orden determinado es algo que se comprobaba de una forma especialmente nítida y emocionante al leer La luz difícil, una novela de 2011 que Sexto Piso recuperó en 2023, descubriéndonos a muchos a Tomás González (Medellín, Colombia, 1950), un artesano de la literatura que al parecer se manejaba además con una discreción sobrenatural, tranquilamente ocupado en sus novelas y cuentos (y también en sus poemas, que, reunidos bajo el título de Manglares, conozco gracias a la escritora Margarita Leoz, tan atenta siempre a los mejores secretos llegados desde América).. Alfaguara. 216 páginas. 18,90 € Ebook: 8,99 €. Puedes comprarlo aquí.. «La vida tiene un poder que se parece a la locura» se leía en La luz difícil, y ese tipo de revelaciones entre lo sublime y lo sencillo atravesaban también la preciosa Niebla al mediodía (publicada por Alfaguara en 2015 y cuya reedición, ahora, sería muy oportuna), la también rescatada Primero estaba el mar o, en un registro algo distinto, La historia de Horacio (donde leímos que «cuando a las cosas les da por pasar, les da por pasar todas de golpe», en otra de esas sentencias en las que la literatura parece estar hablando de sí misma o de sus consecuencias, de su impacto, de su proyección).. En septiembre se publicó en Colombia el último libro de González, un volumen de cuentos hermosamente titulado Vista del abismo, que es el que, sin cambios en el índice, llega ahora a España, regalándonos no una muestra más de su escritura, sino veinte, ya que se trata de piezas notablemente distintas, aunque compartan muchas de las características ya esperables entre quienes andamos anhelantes de más: no sólo está aquí la buena prosa, sino la poesía inyectada en ella, una particular música que acierta a ser muy dulce sin resultar melosa, y que sigue meciendo incluso en los pasajes más o menos violentos, sarcásticos o dolorosos.. Las primeras líneas de varios de estos relatos patentizan sin ningún rodeo su buscado parentesco con los cuentos clásicos, las historias tradicionales, esas que quieren ir al grano y dejar alguna suerte de enseñanza: «Hace cincuenta años un matrimonio dividió su casa en dos para no tener que separarse, pues se querían, pero no se soportaban»…; «Enfermo ya de muerte, el mayor de cinco hermanos ordenó a los otros cuatro que»…; «A una señora viuda que vivía en una finca»…. Cualquier lector se pone en guardia, en el buen sentido, ante ese tipo de arranque, y sabe que le espera una historia directa, concisa, ejemplar, aunque el desarrollo de esos argumentos derive enseguida a melodías más personales.. Varios de los otros se mueven en el filo de la fantasía, flirteando con lo imposible, hasta que se llega al que más o menos da título al conjunto («Vista del abismo desde arriba») y entramos de lleno en el nublado territorio de la imaginación más desatada. Es una magia muy distinta a la que le conocíamos a González y que, por cierto, nada tiene que ver con el «realismo mágico»: estas libertades están basadas, insisto, en una mezcla muy poderosa de poesía, sabiduría e imaginación.. «La nieve brilla como si estuviera viva», se decía, por ejemplo, en Niebla al mediodía, y de nuevo noto allí una especie de animismo racional o de panteísmo laico que dice mucho sobre la mirada del autor, sobre su disposición a ver algo trascendente, reconfortante y superior, aunque también muy inmediato, una aproximación realmente eficaz a explicar las cosas inexplicables por el camino de la intuición, la observación y la precisión.. El restablecimiento ya irreversible de la literatura de Tomás González entre los lectores españoles es, definitivamente, una de las mejores noticias editoriales que se han dado en el último lustro. Y, por lo que dicen las chismosas solapas, aún hay mucho que ir desenterrando.
La Lectura // elmundo
En los veinte relatos de ‘Vista del abismo’, el nuevo libro del colombiano, late, de distintas formas, una disposición a ver algo trascendente, reconfortante y superior, aunque también muy inmediato Leer
En los veinte relatos de ‘Vista del abismo’, el nuevo libro del colombiano, late, de distintas formas, una disposición a ver algo trascendente, reconfortante y superior, aunque también muy inmediato Leer
