En 1937 la bailarina Martha Graham creó una coreografía de apenas cinco minutos que durante décadas permaneció desaparecida pero cuya expresividad es comparable al Guernica de Picasso, pintado sólo unos meses antes. Ambas obras tenían la barbarie fratricida de la Guerra Civil española como tema central. También, el peso de esa violencia sobre las mujeres.. La breve danza buscaba con el título Deep Song (Canto profundo), aludir al Poema del cante jondo, que Lorca escribió en 1931: un fresco variado del folclore andaluz. Pero si en la obra del escritor la fractura del alma apenas se percibe en algunos versos, en la de Graham, que con su cuerpo inventó la danza moderna, el trauma empapa cada movimiento. «Es el último solo que creó Graham antes de montar su propia compañía de baile y hacer obras de mayor envergadura para la misma», explica la artista barcelonesa Lola Lasurt (1983), que recupera Deep Song en una exposición en el centro Condeduque. Allí despliega frisos de 80 metros de largo donde ha pintado fragmentos de la coreografía de forma esquemática, como fotogramas intuitivos que congelan cada gesto.. Retrato de la artista Lola Lasurt.CONDEDUQUE. «La Guerra Civil impactó en todo el mundo por la crudeza de las imágenes que llegaban gracias al trabajo de los fotoperiodistas que documentaron el conflicto», continúa Lasurt. «La sociedad aún no estaba tan anestesiada como lo estamos ahora con todo el imaginario de guerra e impactó a muchos artistas de manera muy importante, como a Virginia Woolf», explica la artista, que en su trabajo construye mosaicos que evitan el olvido.. «Deep Song se perdió porque en los años 30 no se hacían partituras coreográficas de las danzas, pero consiguió ser reconstruida en los años 80. Graham tenía 90 y pico años y junto a la bailarina Teresa Capuccilli, a la que he podido entrevistar, recreó la pieza a partir de un centenar de fotografías que fueron tomadas por Bárbara Morgan, bailarina amiga de Martha, que se pasó a la fotografía», cuenta Lasurt.. Además de los tres frisos de tela blanca que ha intervenido con sus dibujos -de 80 metros cada uno y divididos en segmentos de diferente envergadura-, en la Sala de Bóvedas del Condeduque podrá verse también un monitor de televisión en el que la artista recrea la coreografía, además de un sencillo banco de madera. En la obra original de Graham, la intérprete comienza a danzar sentada en él. Más tarde, el mueble creado en este caso por un artesano -un travesaño de madera sostenido por otros dos más pequeños- parece ser un amante que fallece entre sus brazos y, después, imaginamos que es una tumba de la que la bailarina parece escapar.. «Formalmente, Graham basa la coreografía de Deep Song en la caída, en el contacto con el suelo, pero también en mostrar cómo el cuerpo soporta pesos. En algunos momentos podemos identificar que ese peso es otro cuerpo, o un bebé, o un saco», describe Lasurt. «A nivel de investigación pictórica me basé en técnicas históricas del Renacimiento porque vi que algunos de los artistas de la época hacían un teatrillo en su estudio que les servía de modelo. Escenificaban lo que iban a pintar, por eso yo también me grabé bailando».. Para reflexionar sobre la historiografía, Lasurt utiliza estrategias de vídeo y fotografía, con la pintura siempre presente. «Aunque soy pintora, también he bebido mucho del arte de la performance, del arte relacional, de otras prácticas artísticas que me interesan», asegura. La artesanía es otro campo que de forma recurrente la ayuda a penetrar en las formas creativas que exceden el archivo canónico. «Cuando empecé muy poca gente pintaba, siempre me sentí cerca del oficio del artesano. Este vínculo entre la mano y la memoria me interesa mucho porque al final la habilidad es la memoria del cuerpo».. Investigaciones sobre el pasado que renuncian a la amnesia colectiva llevan a Lasurt a fijarse en personajes menos conocidos y en cuya vida se pudieron entrecruzar aspectos que la historiografía del arte y la política pasaron por alto. Incluso su propia biografía familiar le sirvió para entender cómo se construye la Historia en mayúsculas desde una mirada emotiva. Como si lo que de verdad sucedió no pudiera contarse más que con las palabras cercanas del afecto.. El estanco que regentaba la madre de Lasurt, en que la pequeña Lola pasó parte de su infancia y donde también trabajaría, fue el teatro en el que se gestó su mirada hacia el mundo y que plasmaría en su obra temprana Expendeduría 193 (2009), una pieza que ya apuntaba a lo que vendría después: recuperar la historia, con minúscula, para ampliar el campo de visión. Para recordar que hubo vida más allá del relato oficial.. Del 23 de enero al 12 de abril
La Lectura // elmundo
La artista presenta una relectura de la coreografía de Martha Graham sobre la Guerra Civil, desaparecida durante décadas, y cubre el Condeduque de Madrid con frisos de 80 metros Leer
La artista presenta una relectura de la coreografía de Martha Graham sobre la Guerra Civil, desaparecida durante décadas, y cubre el Condeduque de Madrid con frisos de 80 metros Leer
